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Nadal brilla en la noche australiana sin necesidad de alardes

Se impuso en tres mangas y sin grandes problemas a un Ebden incapaz de incomodarle. Chute de confianza para Rafa de cara a futuras rondas.

Una sombra de duda se cernía hace unos días sobre las opciones de Rafael Nadal en este Open de Australia 2019. Sin embargo, nada como ver al español sobre la pista para tener claro que, si tiene algún tipo de molestias física, no le afecta en absoluto a su rendimiento. En estas primeras rondas, se antoja vital para los favoritos ir adquiriendo ritmo competitivo y poder escabullirse sin dejar escapar ni un solo set. Es lo que ha conseguido Nadal, que además transmite la sensación de tener varias marchas más disponibles para cuando sea necesario.

Tranquilo, con aplomo y seleccionando bien los golpes, el balear parece haber aplazado la revolución que se anticipaba en su tenis. No se le ve especialmente más agresivo que de costumbre, aunque sí está siendo destacable su efectividad con el primer servicio. Si bien es cierto que Matthew Ebden no destaca por su habilidad como restador, haber terminado con un 81% de puntos ganados con primer servicio habla a las claras de cómo está funcionando su nueva mecánica.

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El primer set fue un simple tanteo hasta que llegó el 3-3. Ahí,Ebden aprovechó ciertas dudas del español y se colocó con un prometedor 0-40 para él. La reacción de campeón no se hizo esperar, y no solo pudo salvar ese juego con su servicio, sino que pareció sacudirse una cierta modorra de encima Nadal, y arrancó con su mejor tenis. Encadenó tres juegos consecutivos para tomar ventaja en el marcador, y en la segunda manga se mostró inexpugnable. Adquirió ventaja en los compases iniciales aprovechando su tendencia positiva y tirando fuerte con su drive. Síntoma de su estado de confianza, son las grandes derechas paralelas que conectó durante todo el partido.

La historia se repitió en el tercer parcial. Intensidad del de Manacor desde el inicio, break conseguido y solidez con su saque para eludir cualquier tipo de problema. No llegó a generar ninguna bola de rotura el australiano, buscando cambios de ritmo con subidas a la red y dejadas que pudieran sacar al español de su zona de confort. No sirvió más que para ofrecer vistosos puntos a los entusiastas aficionados. Nadal terminó con un balance de 33 golpes ganadores por 15 errores no forzados. El resultado final del partido fue de 6-3 6-2 6-2 en favor de un Rafael Nadal al que se puede considerar más candidato al título hoy que al inicio del Open de Australia 2019. Su siguiente rival será Álex de Miñaur.