Dos veces disputó Roger Federer la final de la Copa Hopman. La primera en el año 2001 con Martina Hingis a su vera. La segunda, diecisiete temporadas después formando pareja con Belinda Bencic. Ahora con 2019 asomando por la puerta, al combinado suizo le toca defender corona y el plan no ha podido empezar mejor con una soberana paliza del de Basilea ante Cameron Norrie. Dos juegos cedidos en menos de una hora para un Federer que sigue intratable cada vez que entra en esta pista. ¿Le veremos levantar la copa por tercera ocasión?
“Creo que defender el título es más fácil que ganarlo por primera vez. La primera tienes que descubrir qué tienes que hacer exactamente para lograrlo, la segunda ya conoces el camino y te sientes con confianza. Ha sido un gran inicio con esta victoria pero todavía nos queda mucho trabajo por delante si queremos retener la copa”, confesaba el suizo tras su victoria en los micrófonos post-partido. Un duelo que empezó con tensión con 0-40 con su saque y que terminó siendo un paseo donde nunca le volvimos a ver en una situación comprometida. Puede que incluso sudara más con la entrevista de después que con su cometido en la cancha.
“El triunfo ante Cameron ha sido bueno, de alta calidad, así que toca seguir por este camino. Me alegra verme tan bien como he jugado hoy, ha sido un partido maravilloso. Creo que Norrie también jugó un gran partido, aunque no tan bueno como el que hizo ante Tsitsipas, esa noche disfrutamos de un gran tenis”, afirmó Roger acerca del hombre que hoy le tocó padecer su torbellino de golpes.
En el horizonte aparecen muchas paradas en este mes australiano, aunque la gente parece enfocada de manera constante en resolver cuáles serán los planes de Roger a partir del próximo mes de abril. ¿Jugará la gira de tierra batida una vez más? “Indian Wells, Miami y la gira de arcilla no vendrán hasta dentro de mucho tiempo, quiero decir, todavía tengo tiempo para decidir lo que haré en esos meses, ni siquiera ha terminado el año 2018. No pasa nada porque me tome algo más de tiempo para tomar una decisión”, insistió un día más el número 3 del mundo, sin ninguna prisa por resolver ete misterio.
Lo primero es lo primero, es decir la Copa Hopman. Más allá, el Open de Australia. A partir de aquí, Roger Federer no quiere pensar en nada más, que ya bastante presión debe tener en su cabeza. “Tengo mucho que defender en este verano australiano, pero estoy listo para ello”.

