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El motivo por el que Federer abusó del slice en 2018

Jose Morón - 26 dic 2018 | 11:27

¿Qué llevó a Roger tirar tanto de slice en 2018 comparado con su versión más agresiva de revés en 2017? El propio suizo nos lo explica.

2017 nos trajo un renovado Roger Federer en muchos aspectos del juego. Uno de los que más llamó la atención fue su revés. Ivan Ljubicic acortó su backswing y le instó a pegarle antes a la bola y tirarlo más, en lugar de cortarlo tanto con su slice. Esa fue una de las claves de su victoria ante Nadal en la final del Open de Australia 2017, donde Roger solo tiró un 10% de slices, en comparación con los más de 20% de otras épocas pero, en 2018 le hemos vuelto a ver abusar del slice en demasiadas ocasiones, incluso en pistas no tan rápidas y que quizá exigían un tipo de juego algo más ofensivo. ¿A qué se ha debido este motivo? El propio Federer lo explica.

El periodista Carlos Coll, de AS, estuvo presente en el torneo de Basilea este pasado mes de octubre y tuvo la oportunidad de preguntarle al helvético la razón por la cual se le ha visto usar tanto el slice en 2018 comparado con su versión de 2017. Carlos ha compartido con nosotros la grabación de aquella conversación y Roger apunta en su respuesta a un principal culpable aunque comienza analizando que, en según qué momentos puntuales del año, ese golpe se ajustaba mejor a lo que la superficie requería. "En Shanghái, por ejemplo, me pude acercar más a la pelota y aquí, en Basilea, pienso que el slice es el golpe que mejor se puede adaptar a las condiciones de la pista ya que siento que no fallo ninguno a la hora de restar y por cómo me ha ido durante la semana, creo que ha dado resultado", comienza diciendo Federer.

"El slice es un golpe que me permite jugar más libre y de forma más segura. No hay un motivo especial por el cual haya usado más el slice este año. Quizá sea porque no he tenido la misma confianza con el revés que en 2017. Mi verano fue un poco complicado también, por mi problema en la mano y eso no me permitió jugar tan bien como lo puedo hacer pero creo que mi inicio de año fue muy bueno y pude jugar muy bien hasta Indian Wells", termina por decir.

Federer transformó su golpe de revés desde la llegada de Edberg a su equipo en 2014 y Ljubicic fue el último en terminar de pulirlo. Tal y como él mismo reconoce, el motivo de que en 2018 no le hayamos podido ver usar su revés de igual forma que en 2017 ha sido la falta de confianza. Su lesión en la muñeca también ha influido a que no sintiera la pelota de igual forma pero todo se basa en lo que Roger siente dentro de su cabeza y es que sin confianza, ese pequeño pasito que da hacia atrás en pista lo cambia todo. Para que en 2019 le volvamos a ver en una versión más similar a la de hace dos temporadas, necesita dejar atrás esos problemas en la mano y ganar varios partidos que le devuelvan la confianza de pegar al revés y sentir que puede colocar la pelota allá donde quiere. Veremos si es capaz de lograrlo.