Habiendo sido número 1 del mundo y con seis Grand Slams en su equipaje, es normal que el aficionado al tenis se pregunta dónde este Sania Mirza y cuándo la podremos ver de nuevo en la pista. No os preocupéis que la india más ilustre del circuito femenino no ha colgado todavía la raqueta, simplemente se ha dado un tiempo merecido para recuperarse de sus lesiones y, sobre todo, para ser madre por primera vez. Así lo cuenta la propia Sania en una entrevista con Times of India, portal donde narra cómo está viviendo la experiencia de formar una familia y qué lugar ocupa el tenis en estos momentos del viaje.
Lo primero es lo primero, el embarazo. ¿Fue buscado? “Shoaib y yo lo estuvimos hablando durante meses, entonces me lesioné a finales de 2017 y todo terminó siendo una decisión consciente. Al estar fuera del circuito y descansando, pensamos que sería positivo tener un hijo en esta época, era el momento. Si me lo preguntas hace un año y medio te hubiera dicho que no estaba lista, además estaba compitiendo, por lo que no estaba fuera de lugar”, recuerda la oriunda de Mumbai.

Una decisión que fue tomada y realizada. “Fue un embarazo normal, no sufrí contracciones hasta los 7-8 meses. Una ya es madre cuando está embarazada, notas que una vida está creciendo dentro de ti, se origina un sentimiento protector. Yo nunca tuve un sentimiento demasiado maternal, solamente con mi hermana, es lo más cerca que he tenido de tener esa sensación”, confiesa sobre la primera parte del proceso. “El embarazo fue bien, luego el parto ya fue más difícil. Ese momento en el que sostienes por primera vez a tu hijo es indescriptible, me sentí completa. Recuerdo el día, la hora, las 18 horas de parto, la cesárea, todo”.
Izhaan, ese es el nombre del niño que cambió la vida de Mirza. “No todo es agradable, hay una emoción cruda tras dar a luz. Te ves acostada en la mesa, abierta, sientes dolor, hay sangre, no es fácil. Recuerdo preguntarle al médico más de siete veces si el niño estaba bien o no, pero es lo que hace una madre, no importa que esté recostada en una mesa de operaciones. No te importa nada más, solo quieres saber si el bebé está sano. Es una sensación completamente nueva”, asegura.
Sin embargo, algo que ha llamado la atención del gran público es la ausencia de fotografías de Izhaan en redes sociales. “Digamos que soy un poco de la vieja escuela, eso o que lo considero una tontería. Tanto Shoaib como yo le estamos poniendo toda nuestra atención, así que ya decidiremos cómo protegerlo a nuestra manera. Ahora mismo creemos que es demasiado joven como para compartir fotos suyas en redes sociales, eso no significa que sea crítica con los padres que sí lo hacen, cada uno elige”, valora la jugadora.

¿Y qué pasa con el tenis? ¿Volveremos a verla en acción? “He extrañado el tenis, por supuesto, todavía extraño jugar. Tengo muchas ganas de volver a jugar, lo llevo en la sangre, pero hay ocasiones donde las prioridades cambian. En estos meses no estuve pensando en el tenis, ni siquiera pensé en lo que haría los meses después de tener al bebé, nunca fui una gran planificadora. Al fin y al cabo, nunca sabes cómo van a salir las cosas”, manifiesta momentos antes de ponerse una fecha de vuelta.
“De momento no tengo una fecha específica, soy realista, supongo que a finales de 2019 podría darse mi vuelta. Necesito tomar todo este tiempo con mucha calma y prepararme bien. Todo lo que haga quiero que sea perfecto, cuando vuelva quiero que sea estando bien y competir como años atrás. Quiero se la mejor madre y la mejor jugadora posible, llegar a un nivel superior pero sin ninguna presión extra”.

