Todo duelo de estilos se antoja apasionante y mucho más entre dos claros exponentes de diversos esquemas de juego como son Caroline Wozniacki y Petra Kvitova. Ambas contendientes llegaban con necesidades tras su derrota en la primera jornada de las WTA Finals Singapur 2018, sabiéndose en aprietos casi irresolubles si perdían. Ni la danesa ni la checa llegaban en plenitud de confianza este encuentro pero hicieron gala de un gran coraje para aferrarse a la pista y sacar lo mejor de sí mismas, en un partido maratoniano de más de dos horas de duración a gran intensidad.
Tal y como está ocurriendo en la mayoría de encuentros de este torneo, el partido fue una auténtica batalla mental entre las dos jugadoras, afanadas en ir encontrando soluciones sobre la marcha a lo propuesto por la otra y perseverar en su intento por marcar el ritmo que más les convenía. La igualdad fue apabullante en el primer set. Kvitova atacaba sin piedad pero el juego profundo de Wozniacki dificultaba su labor. Fue un trabajo de intendencia y desgaste el de la danesa, que llegó a gozar de una ventaja de 5-3. No pudo aprovecharla pero siguió exprimiéndose con humildad y sacrificio y recogió sus frutos en el duodécimo juego, obteniendo el break que le daría el triunfo parcial.
La bajada de adrenalina tras un esfuerzo tan notable como el realizado, la acusó una Caroline algo pasiva en el segundo parcial. Sus defensas perdieron mordiente, empezó a cometer errores con la derecha y dejó entrar demasiado en pista a Kvitova, imperial al resto, llegando a romper el saque de su rival hasta en cuatro ocasiones. Jugaba sin margen la checa, siempre en el límite, y eso se notó en la tercera manga, cuando Wozniacki recuperó la intensidad y jugó con gran inteligencia, tomando ventaja desde el primer momento y manteniéndola con habilidad y brillantez.
Cerró el partido la danesa con un marcador de 7-5 3-6 6-2, que le permite seguir con claras opciones de clasificación para las semifinales de las WTA Finals Singapur 2018. Más allá del triunfo, Caroline Wozniacki debe estar orgullosa por la actitud de la que ha hecho gala durante todo el encuentro, independientemente del contexto en que se moviera el marcador. Muy difícil se le pone a Petra Kvitova poder avanzar, teniendo que ganar su tercer encuentro y esperar un milagro.

