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Djokovic y la eficiencia máxima en la victoria
El serbio subió la intensidad cuando lo necesitó para solventar su duelo ante Chardy en dos cómodas mangas, sin ceder una bola de break.
La sensación de superioridad mostrada por Novak Djokovic ha recordado de forma peligrosa a la de la época más contundente de su imperio pasado y en plena reconstrucción. El serbio ha hecho un debut en el Masters 1000 Shanghái 2018 que inunda al aficionado en una sensación de que ha vuelto esa etapa en la que el balcánico gana cómo y cuándo quiere, y cualquier mínimo traspiés en el plan de partido que tiene en la cabeza supone una ofensa para él. Jeremy Chardy lo intentó todo y ofreció una buena imagen pero no pudo vencer a esa mano invisible de la que parecen gozar las grandes estrellas de este deporte.
Fue un clásico partido de primera ronda en un partido importante, con un Djokovic muy cómodo en la pista y sabiéndose superior a su rival. Los primeros compases del encuentro se desarrollaron por los cauces de una baja intensidad al resto, con el balcánico cogiendo confianza poco a poco y dando un zarpazo en el octavo juego, cuando localizó el momento idóneo para ponerse en ventaja. Incrementó la intensidad, se hizo sólido en el fondo de la pista y se adjudicó la primera manga con tremenda suficiencia.
El francés no se vio intimidado por esa demostración de superioridad del balcánico y subió su nivel, mostrándose más agresivo y metiéndose en pista asumiendo riesgos. Consiguió frenar el ímpetu de un Djokovic que quiso cerrar el partido antes pero vio cómo el galo le mantuvo el pulso durante dos o tres juegos al resto en el que se vio por arriba en el marcador. Parecía que el segundo set podría irse al tiebreak pero Novak se amarró a la pista, luchó lo indecible y logró transformar su rabia en espíritu competitivo.
El resultado final fue de 6-3 7-5 en favor de un Novak Djokovic que da la sensación de estar decidido a hacer algo importante en el Masters 1000 Shanghái 2018 y las sensaciones transmitidas en este debut ante un combativo Jeremy Chardy son más que prometedoras. Buen rendimiento al servicio, sin conceder ni una sola pelota de rotura, y racionalización máxima de sus fuerzas al resto para conseguir dar el zarpazo al partido en el momento preciso. Su siguiente rival será el ganador del duelo entre Chung y Cecchinato.