Andy Murray sumó la primera gran victoria desde su vuelta a las pistas. En su partido número 11 de la temporada, el escocés chocaba con David Goffin, número 11 del mundo, en los octavos de final de Shenzhen. Y el de Dunblane venció por 6-3 y 6-4, afianzando las sensaciones competitivas que busca en este penúltimo torneo de la temporada para él. Murray compartió así en rueda de prensa su satisfacción por jugar en unas condiciones realmente favorables para su tenis.
"Me sentí muy bien, creo que fue el partido en el que mejor sentí la pelota este año, porque además sabía que tenía que pegar muy bien a la pelota para ganar a alguien como David. Me encantan las condiciones en las que jugamos hoy; son bastantes húmedas, y las canchas son un poco más rápidas de lo que normalmente jugamos en el circuito. Las condiciones que a mí más me gustan son las pistas rápidas con bolas lentas, y con humedad, eso ralentiza la pelota un poco. Y por eso siento que soy capaz de controlar la pelota muy bien aquí".
Restador consumado y formidable, el escocés estuvo especialmente afilado desde dicho golpe. "Sé que David ha estado lidiando un poco con su servicio, con problemas en su hombro el último mes, o mes y medio. Así que pude devolver muchos restos y dominar desde ahí, presionando mucho sus juegos al servicio. Además yo serví bastante bien".
Murray, operado el pasado 8 de enero y pospuesta su vuelta desde la primera fecha para la que estaba previsto su regreso, comunicó recientemente que Shenzhen y Beijing serán las dos últimas citas de su calendario en 2018, emplazando su vuelta para 2019, donde espera subir su nivel, encontrar las mejores sensaciones físicas y poder ser candidato a los grandes títulos con el paso de la temporada.

