Y mira que si algo es Petra Kvitova es agresiva. Pero la checa no se gustó del todo en su último duelo en Cincinnati ante Elise Mertens, pese a que terminó llevándose la victoria. "Afortunadamente estuve más acertada con el segundo servicio, eso me ayudó para ganar confianza y afrontar algunos intercambios. Sé que tengo que ser más agresiva, así es como logré las cosas importantes en mi carrera. Mertens es una jugadora muy peligrosa y cuando le di tiempo y no jugué agresivo, ella estuvo encantada. Yo era la segunda jugadora sobre la cancha y no quería eso", analizó tras pasar a semifinales.
El próximo reto se llama Kiki Bertens, un desafío que podría situarla en su sexta final de la temporada. "Kiki mejoró mucho en los últimos años, sobre todo con el saque. Está sirviendo a lo grande y, obviamente, un gran servicio te ayuda a que te vayan mejor las cosas. Haces puntos más fáciles y es más difícil que te rompan el saque", confiesa la de Bilovec.

