A estas alturas de la temporada pasada, Garbiñe Muguruza estaba en un momento dulce en su tenis, dejándose ver como una de las grandes jugadoras del circuito, y candidata a todo lo que disputase, saliendo victoriosa en torneos como Wimbledon o Cincinnati y sobre todo metida en la pelea por el número uno del mundo. Sin embargo, Garbiñe no parece haberse tomado bien el mes de receso que tienen todas las tenistas, y el 2018 se está convirtiendo en una auténtica pesadilla para ella. Que una jugadora como ella haya ganado un solo título en estos primeros ocho meses de temporada, es realmente extraño y dramático para sus intereses.
Lenta de piernas, sin confianza en sus golpes y tímida al servicio. Esos son solo algunos de los síntomas que hacen que la hispano-venezolana esté viéndose sorprendida por jugadoras netamente inferiores a ella. El partido ante Lesia Tusrenko en la segunda ronda del WTA Premier 5 de Cincinnati se preveía muy peligroso, por el talento y descaro que tiene esta ya consolidada jugadora ucraniana. Y las previsiones no se equivocaron, aunque el partido tuvo un guión más bien inesperado.
A la conclusión del partido, Garbiñe confesó en rueda de prensa que no se ha encontrado a gusto en la pista pero que a pesar de ello peleó el partido hasta el final: "No hay dudas en que el partido de hoy ha sido muy malo, pero estoy contenta de haber peleado hasta el final. Siendo sinceros, el nivel de tenis que hemos jugado no ha sido muy alto, pero lo importante de todo es que en el tercer set conseguí jugar algo mejor y tuve mis oportunidades de haberme llevado la victoria, pero mi rival cometió menos errores y acabó consiguiendo el triunfo".
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Para la jugadora española, lo más importante de todo esto no es otra cosa que el haber vuelto a jugar sin dolor, tras estar desde Wimbledon sin jugar un partido oficial: "Me he sentido bien físicamente en la pista. Estoy muy satisfecha de no haber sentido dolor mientras jugaba, pero estoy decepcionada con el resultado. Obviamente venía de muchas semanas sin jugar y mi cuerpo quieras o no lo ha notado, así que tuve que arreglármelas un poco. Vuelvo a repetir que lo más importante es que he competido y seguiré entrenando duro las próximas semanas para llegar de la mejor manera posible al US Open".
En conclusión, el año de Garbiñe hasta el momento está siendo una auténtica decepción, y no es ni la sombra de la tenista que vislumbró hace un par de años y ya estamos a pocos meses de que la temporada tenística llegue a su fin. La ex número uno del mundo sigue sin dar respuestas, no se mete en las rondas finales de los grandes torneos y parece que esta crisis no va a concluir en las próximas semanas. Veremos que ocurre en el próximo US Open, donde Muguruza intentará demostrar que está hecha de otra pasta en las grandes citas. Para ello tendrá que tomar ciertas decisiones... ¿Romperá su relación profesional con Sam Sumyk? ¿Cambiará algo de su técnica? ¿Mejorará su preparación para los grandes torneos?

