Caroline Wozniacki sufrió los estragos de los ataques de un buen número de hormigas voladoras durante su partido de segunda ronda en Wimbledon ante Makarova. La danesa se quejó al juez de silla, para que hiciera algo ya que se posaban sobre su cara y le molestaba para jugar. "Se están acercando todo el tiempo a mi cara o a mis manos y me está asustando. Necesitamos hacer algo. ¿No tenéis un spray o algo por ahí? Es ridículo. Tengo el pelo lleno. Quisiera centrarme en jugar al tenis y no en comer insectos", comentó Wozniacki.
Wozniacki sufrió durante su partido el ataque de hormigas voladoras

