Cinco finales disputadas y las cinco malogradas. No es el mejor balance pero es la realidad con la que tendrá que vivir Adrian Mannarino a partir de hoy. Tampoco pudo ser en la hierba de Antalya, donde ya cedió en la final de 2017, el lugar donde el galo levantar su primer título profesional. Esta vez fue Damir Dzumhur el encargado de cortarle las alas (6-1, 1-6, 6-1) en un duelo de ida y vuelta que terminó con el tercer trofeo ATP para el bosnio. Damir escalará mañana hasta hacerse un hueco dentro de los 25 mejores del mundo.
Dzumhur mantiene la maldición de Mannarino en las finales

