Angelique Kerber y Wim Fisette están inmersos en un proceso de aprendizaje. Eso es lo que transmite el discurso del entrenador de la exnúmero 1 alemana en una charla mantenida con WTA.com. La de Bremen, que encontró algún freno después de su tremendo comienzo de temporada, sufrió el peso de las expectativas cuando fue número 1, y entre llegar de nuevo a la cima y aprender de lo que se hizo mal en aquella etapa está el objetivo de la unión entre ambos.
"Angie sintió mucha presión el año pasado", acierta a argumentar Fisette en base a lo que fue sucediendo cuando Kerber alcanzó el número 1. "Con toda la presión sobre ella, y también con todas las actividades que tenía que hacer fuera de la cancha, pues como nº1 tienes que hacer mucho más fuera de las pistas, no tenía la cabeza fresca el año pasado. Había demasiado que hacer y no podía disfrutar de estar en la pista y disfrutar jugando al tenis, peleando por cada punto. Ella sentía muchas expectativas como número 1 en el mundo. Así que eso fue difícil, pero siento que ahora quiere ir a la pista y le encanta jugar al tenis. Se siente fresca otra vez. Después de su primer torneo el año pasado, sintió que necesitaba unas vacaciones. Pero ahora ella vuelve a sentir esa pasión por el juego".
Y es que Kerber, entre su amor por el tenis y lo experimentado, tiene claro lo que no puede volver a ocurrir. "Angie aprendió mucho el año pasado. Estaba muy motivada cuando comenzamos a trabajar en noviembre. Quería mostrar a todos que todavía podía ser una gran jugadora y que su carrera no había terminado. Todavía sigue con esa mentalidad. Tiene mucha hambre en la cancha, está trabajando muy duro y es muy ambiciosa, incluso en arcilla, lo cual no es fácil para ella. Su objetivo es volver al nº1 de nuevo algún día, y luego hacer las cosas de manera diferente a como lo hizo el año pasado".
Fisette trata de inculcarle la importancia de mezclar tenis con tiempo de ocio. La alemana no se despega de la pista. "Dos días sin tenis es muy difícil para ella. A veces necesitamos obligarla a alejarse de la pista. Le encanta jugar al tenis, jugar torneos. Es una competidora y necesita la competición. Pero también necesita tiempo fuera de la cancha. Eso la mantendrá mentalmente abierta y fresca, será importante".
Por último, Fisette explicó por qué Kerber encuentra dificultades sobre tierra batida. "Cuando era joven, practicaba en moqueta, por lo que se siente mucho más cómoda en hierba que en arcilla. Su agarre y su movilidad es un poco más clásico, por lo que un contacto diferente es difícil para ella. Pero se trata de encontrar soluciones y ajustar el juego para evitar y su movimiento".

