Envidiados, queridos, admirados pero también discutidos. Los jueces de silla forman parte del espectáculo del tenis, contando con un cariño de aficionados y jugadores que ya quisieran para sí la mayoría de colegiados de otras disciplinas deportivas. Damien Dumusois no es uno de los más mediáticos pero su solidez, precisión e inteligencia emocional desde la silla están fuera de duda. Hace unas semanas compareció en un torneo del ATP Challenger Tour y no tuvo óbice en describir su ritmo de vida y referirse a asuntos candentes del mundo del tenis que les afectan de pleno a los umpires.
"Tenemos un calendario de 25 semanas al año y una de ellas debe ser en un torneo Challenger; de ahí mi presencia aquí", señaló un Dumusois que fue partícipe del evento de Quimper. "Nuestro papel en estos torneos es de mentorización a árbitros más jóvenes e inexpertos", cuenta un Damien que sabe lo que es jugar al tenis a buen nivel, algo importante para poder interpretar situaciones en la pista.
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"Jugué a nivel regional y mi club necesitó un día un árbitro para partidos por equipos. Me ofrecí voluntario, me gustó y encontré apoyos de la Federación Francesa, que organizaba encuentros y torneos entre árbitros", describe Damien en Ouest-France su ascenso a una posición privilegiada como la que tiene ahora. "Lo que más prestigio nos da a los árbitros es estar en la Copa de Maestros a final de temporada, es un gran reconocimiento", afirma.
Cuestionado por cuál es el partido que más recuerda de los que ha arbitrado, Damien duda pero da prioridad a las finales. "Estar en la de Wimbledon 2017 fue muy especial y mi primera final fue espectacular; el Nadal vs Djokovic de Roland Garros 2012. Tengo recuerdos muy bonitos", afirma un Dumusois que reivindica el derecho a equivocarse de los jueces así como su obligación en trabajar a la hora de comunicarse bien con los jugadores.
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"No somos robots, podemos equivocarnos pero lo principal es cómo gestionamos un posible error, cómo nos comunicamos con los jugadores. Hay que ser inteligente y nunca intentar imponer por decreto sino tener empatía", señala el galo. "No es fácil combinar este trabajo con la vida familiar porque viajamos muchísimo pero a mí me encanta. Lo importante es administrarse bien el calendario y no tener, por ejemplo, ocho semanas seguidas fuera de casa". Muy interesantes las reflexiones de Damien Dumusois, una de las grandes figuras del arbitraje tenístico.

