Llega a Singapur como la cuarta mejor raqueta del planeta y con una espinita clavada después de un brillante 2017. “La temporada le debe algo”. Es lo que muchos piensan acerca de Elina Svitolina y un año en el que ha dado un salto de calidad impresionante. De estar fuera del top10 a quedarse a un paso del número 1 mundial, un nuevo rol que ha llevado a la ucrania a ganar cinco torneos WTA este calendario y a presentar batalla en los Grand Slams, aunque en ninguno salió campeona. El diario Marca habló hace unas horas con la jugadora de Kiev sobre su momento, su participación en Singapur y sus sueños por cumplir.
“No pienso en el número 1”, responde pese a tener opciones reales de capturarlo dentro de unos días. “Para mí el objetivo real de la temporada era clasificarme para Singapur, ganar torneos, mejorar mi juego en general y estar bien en los Grand Slam. Ser la número 1 es un objetivo que puede llegar más tarde, soy joven todavía y no es una prioridad. No tengo la presión de sentir que tenga que acabar primera este año porque no considero que sea la última oportunidad que vaya a tener de conseguirlo”, aclara Svitolina.
“Claro que cuando he estado cerca ha sido excitante pensar en ello. Es un objetivo en mi carrera. Tengo que jugar menos torneos o torneos distintos, este año no he jugado en Tokio ni tampoco en Wuhan. Si realmente hubiera pensado en el ranking hubiese ido seguro. Hablé con mi entrenador y me dijo que me lo tomara con calma, lo primero es tener un buen nivel tenístico y lo otro ya llegará. Ganando torneos de 'Grand Slam' es más fácil ser número 1”, añade la jugadora que más títulos ha ganado en este 2017.
Singapur aparece como la última parada del curso y siete de las ocho mujeres presentes tienen opciones de asaltar la cima del ranking. “Espero que la favorita sea yo”, contesta risueña. “Será muy duro porque en los dos grupos están las mejores jugadoras. Acabas de medirte a una top10 y a los dos días te mides con otra. Lo bueno es que si pierdes un partido aún puedes ganar el torneo. Yo creo que ganará la que sepa llevar mejor la presión”, valora.

Lo que está claro es que 2017 ha sido una de las temporadas más abiertas que se recuerdan, con hasta cinco mujeres distinTas ocupando el trono de la WTA. “Sé que se ha hablado mucho de que Serena era muy regular y que estuvo mucho tiempo de número 1. Lo entiendo. Pero al mismo tiempo es muy interesante para la competición que haya tantas jugadoras que pueden ser la primera del ranking. Es que sin la necesidad de ganar un Grand Slam puedes ser la número 1. Serena ha dominado mucho tiempo pero estamos en otra época. Creo que el tenis femenino está en un momento interesante porque estamos delante de una lucha de estilos para ver quién es la número 1 tanto este año como el siguiente”, analiza la pupila de Thierry Ascione.
Precisamente ella es la única mujer de su país en pisar el top10 mundial, algo que no es nada fácil partiendo desde Ucrania. “Mi país está muy politizado y el deporte está en las últimas páginas de los periódicos, pero sé que el tenis y el deporte en general están creciendo. Tenemos gente muy talentosa pero necesitan tiempo para encontrar un patrocinador porque no hay tanto dinero. Necesitas el triple de talento que en otros países para llamar la atención de las empresas y de los torneos, tienes que trabajar tres veces más para conseguir algo. Espero que en el futuro sea distinto, estamos trabajando mucho con mi equipo para promocionar el tenis y ayudar a los jóvenes talentos a través de mi fundación”.

