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Djokovic y Murray, el anhelo de volver a sentirse dominadores

El serbio y el escocés llegan inmersos en un mar de dudas, y con necesidad de cuajar un buen Wimbledon 2017 que les devuelva confianza.

Vidas paralelas, rivalidad íntima y una amistad imposible. Novak Djokovic y Andy Murray parecen estar unidos por muchas cosas, tanto en lo bueno como en lo malo. Amigos desde la infancia al coincidir en torneos de todas categorías, se baten el cobre en la élite desde hace lustros pero sus enfrentamientos adquirieron un matiz especial en 2016. Tanto el serbio como el escocés impusieron un duopolio en el circuito ATP, sometiendo a todos sus rivales con un juego sólido y sin fisuras.

Sin embargo, las fuertes murallas con que parecían blindarse ante incursiones externas resultó ser un castillo de naipes en cuanto arrastró esta temporada. Djokovic ya dio señales de su cansancio fisico y mental en la última parte de año y Andy, como buen amigo, parece que no le ha querido dejar solo. Y es que el de Dunblane no está rindiendo al nivel esperado en un número 1 del mundo.

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No hay mejor medicina para un campeón herido que hacerlo bien en el torneo más prestigioso del mundo. No pueden abordar más su regreso al mejor nivel de tenis y el público londinense le espera con tanta esperanza como dudas. El título en Eastbourne de Djokovic puede haberle insuflado cierta energía al serbio, mientras que será muy interesantes comprobar el grado de resiliencia de un Murray poco habituado a ser sorprendido en Queen´s.

El azar no parece dispuesto a poner las cosas fáciles a ninguno de los dos. Y es que Novak Djokovic tendrá que comenzar el torneo contra uno de los cocos de la primera ronda, como es Martin Klizan, un jugador tan talentoso como volátil que en un día de inspiración puede derrotar a cualquiera. Juan Martín Del Potro sería el potencial contrincante en tercera ronda mientras que Feliciano López o Gael Monfils podrían ser los escollos a superar por el serbio para llegar a cuartos de final.

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Jugar la semana previa a un Grand Slam es algo atípico en estrellas de esta envergadura y será interesante comprobar si la confianza le gana la batalla al cansancio y poco tiempo de adaptación al torneo o viceversa. Dominic Thiem o Roger Federer son los otros hombres que se interponen en el camino hacia la final de un hombre que desea sacarse la espinita del pasado año, cuando fue eliminado en tercera ronda por Sam Querrey, en lo que supuso el inicio de su tendencia negativa.

En lo concerniente a Andy Murray, el británico quiere volver a ser profeta en su tierra. Defiende título y número 1 del mundo, algo que puede convertirse más en una losa y presión añadida que en motivación. Queda claro que no está en su mejor momento de tenis y confianza, pero un jugador de su entidad y auspiciado por un ambiente mágico, es capaz de cualquier cosa. Abrirá la pista central ante un Alexander Bublik con la osadía de un joven talento y el tenis de una gran promesa.

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La segunda ronda podría ser preocupante si se viera las caras con Dustin Brown, después de haber demostrado Andy sus problemas para jugar este año contra jugadores con un esquema de juego ofensivo y que terminan en la red. Uno de los hombres a evitar en todo Grand Slam, y más aún en éste, es Nick Kyrgios y el de Dunblane ha sido "agraciado" con un posible enfrentamiento ante el australiano en octavos de final.

En definitiva, dos reyes heridos en su orgullo a los que no les va a bastar con los galones y la historia para recuperar su trono. Wimbledon 2017 es el momento y el lugar idóneo para que tanto Novak Djokovic como Andy Murray despierten definitivamente de su letargo, y pongan sobre la mesa sus credenciales para romper el dominio de Federer y Nadal en los grandes torneos de esta temporada.