Pablo Carreño supuso la gota que colmó el vaso de Grigor Dimitrov en esta gira de tierra batida europeo. El búlgaro, tras un inicio de temporada espectacular, ha visto cómo sus credenciales descendían según se iba manchando el calendario del polvo de ladrillo. Cinco torneos disputados resueltos con solamente cuatro victorias es el terrible balance de un hombre que, claramente, se encuentra mucho más cómodo en la hierba o el cemento. Roland Garros, un lugar poco amable para él, le despidió en la tercera ronda pese a que muchos llegaron a pensar lo contrario tras la gran actuación del de Haskovo en los primeros compases.
“He tenido un buen comienzo, simplemente luego no he podido mantener ese ritmo después”, afirmó el búlgaro, dueño de un 4-0 en la primera manga frente a Carreño que más tarde se le escaparía por 7-5. “Fue muy positivo tener un inicio así, fue perfecto, estaba jugando realmente bien, pero esto es el resultado de una acumulación de meses donde los resultados no fueron los esperados. Creo que tampoco disputé los suficientes partidos en tierra, por eso cuando llegan los momentos importantes como el de hoy, uno es incapaz de cambiar las cosas”, aseguró el número 13 mundial en declaraciones recogidas por Tennis World USA.
“Es fácil de explicar, aunque estoy bastante desanimado. Tengo mucho por mejorar y la gira de hierba ya está a la vuelta de la esquina. Estoy emocionado por eso y por la siguiente gira de pista rápida. Debo mantener la actitud positiva en ese momento y conservar lo más básico, recuperar mis rutinas e intentar seguir adelante”, confesó el pupilo de Franco Davin, campeón esta temporada en los torneos de Brisbane y Sofía, además de semifinalista en el Open de Australia.
“Voy a intentar tener el físico preparado para la gira de hierba. Lo primero por lo que empezaré será el trabajo en el gimnasio, tengo que volver a lo básico. Esto es lo único que puedo hacer ahora mismo. Pase lo que pase debo mantener la humildad, seguir con el mismo camino. Siento que lo he estado haciendo bien tanto dentro como fuera de la cancha, trabajando muy duro el apartado físico. Con eso estoy bastante contento. El equipo siente que estamos en el camino correcto y que es cuestión de tiempo que recuperemos la confianza”, amplía el que actualmente aparece como noveno en la Race.
Stuttgart verá sus primeros pasos sobre hierba en 2017, un torneo que le reunirá con Tommy Haas o Roger Federer, sus compañeros musicales. “No creo que el vestuario esté esperando nada sobre este tema. De todos modos, por supuesto que será una gran noticia ver de nuevo a Roger sobre la pista, soy un gran admirador de su juego. Además es mi compañero de canto, me veo obligado a apoyarle”, concluyó entre risas.

