Es difícil ponderar lo que significa Roger Federer cogiendo una raqueta aunque sea para tomar contacto con una pista y entrenar suavemente. Desplazado a Perth para jugar la Hopman Cup, el suizo fue recibido por 6000 personas para arroparle en su primer entrenamiento de la temporada. Desde alli charló con los medios, en la playa de la ciudad, para dar pistoletazo de salida a una temporada cargada tanto de buenas intenciones como de muchas incógnitas.
El evento de Perth fue el elegido por el helvético para tomar temperatura después de estar tantos meses alejado de la competición. "Se trata de conseguir entrar en ritmo y movimiento. No lesionarse es, obviamente, lo más importante, pero creo que puedo jugar un tenis realmente bueno hacia el final de la semana. Al principio veremos la forma en la que todo vaya yendo. Lo que puedo decir es que voy a dar el 100% cada vez que entre en la cancha".
Su compañera de equipo en Perth será Belinda Bencic, quien ya expresó en fechas pasadas su emoción por jugar al lado de Roger. El exnúmero 1 tuvo también buenas palabras para su compatriota. "Tiene mucho talento, y está trabajando duro. Yo no la conozco tan bien, así que después de esta semana todo eso va a cambiar porque vamos a pasar tiempo en la cancha y también fuera de ella haciendo promociones, y probablemente también pasaremos el Año Nuevo juntos. Yo sólo voy a tratar de ayudarla con su juego, dar mi consejo si puedo y animarnos mutuamente."
Federer no deja pasar por alto la oportunidad de agradecer un recibimiento abrumador. "Ha sido una maravillosa bienvenida. La gente parece súper emocionada, en lo personal, mi familia y yo hemos estado esperando este viaje desde hace semanas. Definitivamente siento el amor de la gente. La gente es muy agradable con nosotros. No tengo este tipo de bienvenida cada semana. Es muy agradable disfrutar de lugares locales de la ciudad y del conjunto de Australia Occidental. Es bonito. Espero por supuesto poder ver un poco más esta semana".
Algunos aficionados podrían pensar que esta será la última vez que Federer viaje a Australia como jugador profesional. "Honestamente no creo que éste podría ser mi último viaje a Australia. Soy muy positivo y tuve seis meses de descanso con el objetivo de estar jugando durante dos o tres años más, no sólo otros seis meses. Mi visión es a largo plazo".

