Buscando al hermano bueno

Dice la leyenda que cuando dos hermanos logran dedicarse al tenis profesional, el segundo siempre acaba siendo mejor.  ¿Ficción o realidad?

Fernando Murciego | 11 Dec 2016 | 10.00
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Todo nace de un Pregúntanos de hace un par de semanas donde un usuario nos dejó caer una hipótesis. Nos hablaba de que, siempre que dos hermanos tenían la suerte de dedicarse al tenis de manera profesional, el más joven tenía la suerte de acabar superando los registros del primero, el cual tenía la función de allanarle el camino. Es decir, que el segundo siempre acaba siendo “el bueno”, desplazando a su hermano del altar en las comidas familiares. Nuestro lector incluso nos ofreció varios ejemplos, pero no todos, así que nuestra labor era desarrollar este expediente y arrojar luz sobre el teorema. Repasemos pues los casos más llamativos de hermanos en la historia moderna del tenis.

MCENROE: De las primeras grandes parejas de hermanos que dominaron el circuito profesional, aunque en la comparación gane claramente John, uno de los pocos que pudieron liderar ambas clasificaciones. Siete años mayor, sí, pero superior también en cada registro que se precie respecto a Patrick.

John (1959): 148 títulos ATP (16 GS), Nº1 en ambas modalidades, 12M$ en premios.

Patrick (1966): 17 títulos ATP (1 GS), Nº3 en dobles, 3M$ en premios.

SÁNCHEZ VICARIO: En seguida nos encontramos con el primer caso de grandísimo éxito en ambas cunas. Emilio sentó cátedra en el circuito de dobles y pisó el top10 en singles. Incluso se colgó una medalla olímpica en Seúl 88. Pero luego llegó su hermana y fue mejorando cada estadística que se encontró en su camino hasta el punto de convertirse en la mejor jugadora española hasta ese momento de la historia. Podíamos haber metido también a Javier (1968), el tercero de los hermanos, pero el duelo estaba claramente marcado por ellos dos.

Emilio (1965): 65 títulos ATP (3 GS + 1 medalla olímpica), Nº7 en individuales y Nº1 en dobles, 5M$ en premios.

Arantxa (1971): 98 títulos WTA (10 GS + 2 medallas olímpicas), Nº1 en ambas modalidades, 17M$ en premios.

SAFIN/A: Llegamos al primer conflicto del artículo, donde cada cual puede pensar una cosa. Los hermanos Safin/a, ambos números 1 del mundo y con muchas similitudes en sus cifras. Ella ganó más títulos, pero él ganó Grand Slams. Él ganó más dinero pero ella fue plata en Pekín 2008. Aquí dejamos la puerta abierta para que algún atrevido deshaga este casi empate técnico.

Marat (1980): 17 títulos ATP (2 GS), Nº1 en individuales, 14M$ en premios.

Dinara (1986): 20 títulos WTA (1 medalla olímpica), Nº1 en individuales y Nº8 en dobles, 10M$ en premios.

WILLIAMS: Suena a locura pensar que alguna de las hermanas Williams puede ser la ‘perdedora’ de esta confrontación. Venus marcó el camino besando la gloria en infinidad de ocasiones, aunque fue Serena la que de verdad desplegó los límites al techo para colocarse a la altura de las más grandes. Por pura estadística, Serena ha tenido una carrera más brillante, aunque cualquiera hubiera firmado tener los mismos registros que su hermana.

Venus (1980): 71 títulos WTA (21 GS + 3 medallas olímpicas), Nº1 en ambas modalidades, 33M$ en premios.

Serena (1981): 93 títulos WTA (36 GS + 3 medallas olímpicas), Nº1 en ambas modalidades, 77M$ en premios.

MURRAY: Ambos se han puesto las pilas este último curso, cada uno marcando claramente los márgenes en su respectiva modalidad. Los dos han sido número 1 pero es Andy el que acumula más logros en sus vitrinas, algo que es evidente cuando nos fijamos en el dinero recolectado únicamente en premios por torneos.

Jamie (1986): 16 títulos ATP (2 GS), Nº1 en dobles, 2M$ en premios.

Andy (1987): 46 títulos ATP (3 GS + 2 medallas olímpicas), Nº1 en individuales, 50M$ en premios.

MELZER: Poco a poco nos metemos en terreno pantanoso al juzgar a jugadores todavía jóvenes, con muchos kilómetros por delante y que no han dicho su última palabra. Aunque en el caso de los Melzer, quizá la sombra de Jürgen sí que parezca demasiado alargada para su hermano Gerald. El pequeño solo tiene 26 años, así que le daremos tiempo de mejora por si alguna temporada se le ocurre tocar el top10 tal y como hiciera su prójimo.

Jürgen (1981): 17 títulos ATP (2 GS), Nº8 en individuales y Nº6 en doble, 10M$ en premios.

Gerald (1990): 3 títulos ATP, Nº72 en individuales, 300.000$ en premios.

GRANOLLERS: Un caso similar al de los Melzer, con Marcel ya con la carrera hecha y dibujando sus últimos años de profesional y con Gerard luchando todavía en el circuito Challenger para dar el salto entre los grandes. De momento está claro que no hay color, aunque no se puede predecir lo que pasará en un par de años.

Marcel (1986): 17 títulos ATP, Nº19 en individuales y Nº4 en dobles, 7M$ en premios.

Gerard (1989): Sin títulos ATP, nunca fue top100, 260.000$ en premios.

ZVEREV: De los sorpassos más claros que vimos en los últimos tiempos. Mischa nunca fue un jugador referente para el circuito, un top50 puntual con maneras para hacer algo más. Pero en menos de un año pasó de ser ‘el único Zverev’ a ser ‘el Zverev malo’ o ‘el hermano de Alexander’. Lo que ha hecho Sasha con 19 años nadie lo esperaba, tocar el top10 y ganar su primer título ATP en tiempo récord, algo que nunca pudo hacer su pariente, quien solo pudo amarrar dos coronas en categoría por parejas. Será bonito verlos a los dos en el circuito y ver cómo se motiva el uno al otro.

Mischa (1987): 2 títulos ATP, Nº45 en individuales, 2M$ en premios.

Alexander (1997): 1 títulos ATP, Nº20 en individuales, 766.000$ en premios.

RADWANSKA: Pese a la juventud de ambas (apenas se sacan un año), aquí la diferencia de jerarquía sí que parece más complicada de recortar. Con Agnieszka tenemos una mujer que ha marcado tendencia con un tenis de culto y a la que solo le ha faltado levantar un Grand Slam y tocar el Nº1. Su hermana Urszula, una más del top100 con muchas limitaciones en su raqueta.

Agnieszka (1989): 22 títulos WTA, Nº2 en individuales, 23M$ en premios.

Urszula (1990): 1 títulos WTA, Nº29 en individuales, 2M$ en premios.

YMER: Y llegamos al final del trayecto con los hermanos Ymer, el ejemplo que nuestro usuario nos sirvió por debajo de la puerta para que investigásemos sobre más parejas de hermanos. El lector nos confesaba que, para él, Mikael le parecía mucho mejor Elias (dos años mayor), afirmación todavía sin peso ya que ninguno cumplió aún los 21 años y por delante queda todo por escribir.

Elias (1996): 1 título ATP, nunca fue top100, 409.000$ en premios.

Mikael (1998): 1 títulos ATP, nunca fue top100, 45.320$ en premios.

Diez ejemplos que demuestran que la igualdad está a la orden del día entre el hermano mayor y el hermano pequeño, que no hay una norma que asegura cuál de los dos tuvo o tendrá mejor carrera. Por encima de todos, siempre nos quedará el caso de los hermanos Bryan, los gemelos que más títulos reúnen bajo el mismo techo.