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La burbuja tenística china

Nacho Mühlenberg - 4 nov 2016 | 15:21

La mala planificación del calendario en el circuito femenino deja al WTA Elite Trophy de Zhuhai como uno de los torneos más diluidos de la temporada. 

Un año más el WTA Elite Trophy de Zhuhai se lleva, a mi criterio, el premio al torneo de menor interés del circuito en relación a la calidad de tenistas que allí compiten. ¿Participan parte de las mejores jugadoras del planeta? Sí. ¿Año tras año se dan cita multicampeonas de Grand Slam? También. ¿Hay ex números uno del mundo? Correcto. Pero lamentablemente no soy capaz de crear un vínculo con este famoso “Masters B”.

Sigo sin encontrar el sentido a que Zhuhai se juegue después de Singapur. La semana anterior se reunieron las ocho mejores del mundo en la ex colonia británica y esta, cuando la mayoría de los aficionados da por terminada la temporada, se inauguró el “Masters B” en China. Una vez que se supo quién fue la reina de la temporada, en este caso Dominika Cibulkoa con su triunfo en el WTA Finals, resulta poco atractivo saber quien será la ‘Maestra B’. De hecho, no interesa en lo más mínimo.

En las últimas horas, el director de la WTA, Steve Simon, mostró su preocupación por el hecho de que el tenis femenino en general, y concretamente el WTA Elite Trophy de Zhuhai, no terminan de enganchar en China. ¿La culpa está en el país asiático o en el timing a la hora de ubicar el evento en el calendario? Probablemente en ambas. Ni Zhuhai es la mejor ciudad para albergar este evento y menos que menos después de Singapur, la frutilla del postre del circuito femenino.

¿Qué pasa en China con el tenis? Se lo promueve, se activan torneos, se cuenta con parte de las mejores tenistas, se genera revuelo mediático… pero el deporte de la raqueta no termina de reventar el mercado como es esperado. Es más, cuando juegan las chicas, los huecos en las tribunas son alarmantes. Por más que las televisiones se empeñen en no tirar los planos prohibidos, hay una realidad que no se puede esconder.

Por momentos me entra la duda de si en este país asiático se está generando una burbuja deportiva y una cortina de humo importante en cuanto a la cantidad de eventos que realizan. ¿Están seguro los directivos de que el tenis vende tanto en China como para arrastrar una gran parte del circuito femenino a este país?

Allí hay dinero, está claro, pero falta cultura deportiva. Cultura de tenis. En el WTA Elite Trophy de Zhuhai el cartel es atractivo, los premios superan los 2,2 millones de dólares y el botín de puntos es suculento. Sin embargo, ni las propias jugadoras ni los aficionados se desviven por el último torneo del calendario WTA. Zhuhai no puede estar después de Singapur. De ninguna manera.

China tuvo una superestrella local como Na Li. Sin embargo, la propia tenista dejó semihuérfano al tenis asiático de un día para otro. Cuando se esperaba una continuidad suya en el circuito, decidió retirarse. Un hecho que, sin lugar a dudas, rompió los esquemas de diferentes torneos y la proyección que se tenía pensada en el gigante asiático. En países sin tradición tenística hay una regla inamovible: se necesita de una gran figura local para poder vender un producto que no es usual y de consumo masivo.

No hay cracks asiáticas que acaparen las miradas y los genios de la WTA pusieron el asado de primer plato en Singapur y la lechuga de postre en Zhuhai. Así no hay quien se quede satisfecho.