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La emoción de Djokovic al recordar a Jelena Gencic: "Sin ella yo no sería Novak"
El tenista serbio destacó la importancia de Gencic para entender su grandeza y todo lo que ha conseguido en su carrera, ya que fue la primera que confió en él.
Novak Djokovic es el mejor tenista de todos los tiempos. Se podrían analizar muchas cosas sobre su juego y su talento para explicar su grandeza y su legado, pero por encima de todo hay una persona que fue clave para el desarrollo del tenista serbio: Jelena Gencic. Ella fue la primera que confió en Nole cuando era un niño, y la que le le ayudó a desarrollarse tanto tenística como personalmente.
A falta de dos días para que se estrene su documental 'Novak Djokovic: The Wolf in the winter' en Amazon Prime, el tenista serbio ha concedido una entrevista a 'Corriere' donde se ha emocionado al ser preguntado por Jelena. Cuando ganó Wimbledon en 2011, Djokovic protagonizó una icónica imagen al llevarle el título a Gencic a su casa, justo dos años antes de que falleciese. "Ahora me emociono, como me ocurre siempre que hablo de ella", comenzaba diciendo Novak, que todavía tiene muy presente su figura.
"Jelena falleció en 2013. Era una persona increíble y estuvimos muy unidos. Mis padres me pusieron en sus manos cuando yo era un niño pequeño, sensible y muy moldeable: confiaron en que Jelena me formara como ser humano antes incluso que como tenista. Pasé incontables horas con ella en la pista y en su casa, viendo cintas en blanco y negro de partidos antiguos. La influencia de Jelena sobre mí fue enorme: me enseñó a apreciar la música clásica, a visualizar, a respirar de manera que no fuese únicamente un acto mecánico. Y todo eso a una edad, nueve o diez años, en la que cualquier cosa que te enseñan se te queda grabada para siempre", explicó Djokovic.
De hecho, Novak reveló que "todo comenzó con esos valores, junto con los que me transmitieron mi madre y mi padre. Jelena fue mucho más que una entrenadora: fue mi guía espiritual hacia una forma multidisciplinar y holística de entender la vida que nunca olvidaría. Sin Jelena Gencic yo no sería Novak Djokovic. Por eso ir a verla a su casa de Belgrado con mi primer trofeo de Wimbledon fue uno de los momentos más bonitos y valiosos de toda mi carrera. Le agradezco que la haya mencionado".

Djokovic y la importancia de la guerra para forjar su personalidad
En pista, Novak siempre ha sido un guerrero y un tenista muy pasional. Esto se debe en gran parte a la infancia que tuvo, ya que le tocó vivir la Guerra de los Balcanes en primera persona, con todo lo que eso supuso. "Siempre me he sentido un guerrero, alguien que nunca tuvo permiso para rendirse. La perseverancia y la resiliencia son un regalo de mi pasado y de la historia que me ha tocado vivir. Pero incluso mi fortaleza física viene de lejos: la necesité desde niño para afrontar circunstancias que pusieron en serias dificultades incluso a los adultos que me rodeaban"
Al ser preguntado por el momento más importante de su vida, no duda. "Diría mi infancia. Todo lo que nos sucede durante los primeros años de nuestra vida deja una huella profunda en nosotros. Nunca dejamos de crecer, pero durante aquellos primeros años yo ya había vivido una guerra, el horror de las bombas cayendo del cielo, las noches en los refugios junto a mi familia y mi gente, la angustia de pensar que aquellos aviones podían volver a sobrevolar Belgrado y llevar la muerte a mi pueblo", afirmó.
Es más, a pesar de la crudeza de lo que le tocó vivir, está agradecido en cierta parte. "Hoy ya no miro mi pasado con ningún tipo de resentimiento ni emoción negativa. Al contrario, veo aquella etapa como un elemento esencial de la persona en la que me he convertido: el bloque sobre el que me construí. Algo necesario para mi evolución y la de mi familia. Si pudiera volver atrás, no cambiaría nada: la guerra fue el ingrediente que necesitábamos para que yo pudiera llegar a tener la maravillosa vida que tengo hoy. Estaré eternamente agradecido a la existencia por cómo me ha moldeado y a Dios por todo lo que he recibido".