Novak Djokovic, máximo candidato al título, no se dejó sorprender en la tercera ronda del torneo de China. El número uno del mundo se impuso a Vasek Pospisil, de 26 años y 131º de la clasificación mundial, por un marcador de 6-4, 6-4 en una hora y 20 minutos de encuentro, y se clasificó para los cuartos de final del evento asiático. El serbio se sintió cómodo en la pista central, estuvo firme al saque y resolvió en dos mangas un partido trampa. En la siguiente instancia se verá las caras con el tenista proveniente de la fase previa, Mischa Zverev, 110º del ranking mundial y verdugo de Marcel Granollers.
En apenas 13 minutos de encuentro, el serbio ya estaba 4-0 en el marcador con un arranque avasallador. No cometía errores, encontraba con suma facilidad los tiros ganadores que buscaba y se le veía relajado en el comienzo del encuentro. Además del buen tenis del balcánico, Pospisil ayudaba a que todo fuera por la vía rápida. El canadiense mostraba máximo respeto al número uno del mundo, se le notaba tenso, no encontraba su tenis, se cargaba de errores no forzados y Djokovic lo agradecía.

Sin embargo, el partido tomó otro rumbo cuando Pospisil pudo ganar el primer juego. Se liberó, descargó tensión, levantó el puño y lo festejó con los aficionados como si de algo grande se tratara. A partir de ahí subió el nivel. Se atrevió a mostrar menos respeto deportivo hacia el número uno del mundo, fue más valiente y propuso un tenis de potencia y velocidad desde el fondo de pista.
El partido fue más divertido, más igualado, pero terminó resolviéndose de la manera más lógica: con el mejor jugador del planeta levantando los brazos. Djokovic repartió juego, abrió la pista, encontró algunos ángulos y se sintió cómodo en diferentes puntos. Eso sí, no fueron absolutamente todos, ya que en otros tantos del partido mostró dudas a la hora de elegir los mejores tiros o las opciones más acertadas.
Pese a estas intermitencias, lógicas después de un mes sin competir, Nole se sacó de encima un contrincante peligroso, que venía enrachado después de eliminar a Grigor Dimitrov, y se metió entre los ocho mejores del torneo. En cuartos de final le espera el hermano mayor de los Zverev, Mischa, un rival que, a priori, no tendría que complicarle la vida.

