Más que una promesa, Dominic Thiem es una de las emergentes realidades del circuito ATP. El austríaco, que recordará el 2016 como el año de su desembarco en el top-10 y su consagración como futura estrella del deporte de la raqueta, disputa en estos días el ATP de Chengdu, donde se ha clasificado para la siguiente ronda tras ganar a Wu por un doble 6-4. Reciente finalista en Metz, Thiem ha concedido una entrevista a 'We Are Tennis'.
A pesar de su juventud y del interés despertado por su juego, Thiem niega sentir presión con cada nuevo logro. "Es muy bueno que la gente hable bien de ti, pero al final depende de tu rendimiento que la gente hable bien o no de uno mismo. Si lo haces bien la gente hablará bien y si lo haces mal solo queda trabajar más duro para que los resultados lleguen. Soy alguien muy relajado y no me importa demasiado lo que opinen de mí, no me presiono por ello".

El austríaco afirma estar viviendo su sueño como jugador profesional, un reto que sin pasión es imposible llevar a cabo. "Es un poco de cada cosa. Necesitas mucha pasión, sin pasión no podrías llegar lejos ni tener éxito. También es un trabajo desde el momento en el que eres profesional y además es tu vida porque el 95% del tiempo estás entrenando, viajando entre torneos... es un poco de todo".
¿Por qué juega Thiem al tenis? ¿Qué le mueve a ello y dónde reside la mayor satisfacción? "Lo mejor del tenis es el sentimiento que nace después de ganar un partido. Es un sentimiento diferente. Y creo que es por lo que la gente juega al tenis, por lo que sientes en tu cuerpo cuando ganas un partido".

