Angelique Kerber ha dado un paso más en su doble objetivo de lograr el título en Cincinnati y llegar a la cima de la clasificación mundial de la WTA. La alemana necesitó de la tercera manga para vencer a Carla Suárez Navarro y gracias una reacción a tiempo pudo conseguirlo. Tras ceder por 4-6 el parcial de apertura, la de Bremen se recuperó de un tramo muy complicado y cerró con un parcial de 12 juegos a 3 (6-3 6-0).
De entrada fue Carla la que abrió brecha con un break tempranero, 3-1. La española entró más consistente al partido, y Kerber acusó los nervios con múltiples errores no forzados que no hacían continuo su juego de fondo. No duró mucho la ventaja. Angelique se hacía con tres juegos consecutivos y daba cuenta de una de sus principales bazas: mover las piernas. De lado a lado, Carla distribuía y Kerber ponía bolas en pista que hacían dudar a la grancanaria. Con 3-4 y servicio para Carla, entró Xavi Budó para crear un efecto balsámico e inmediato.
.@AngeliqueKerber is TWO wins away from World No.1! #CincyTennis https://t.co/vTqGSaFuXP
— WTA (@WTA) 19 de agosto de 2016
En apenas dos minutos, el catalán analizó los porqués de lo sucedido a la hora de ceder la ventaja y rápidamente tuvo consecuencias en el encuentro. Budó incidió en la manera de entrar con el revés, relacionándolo con la rapidez de la pista, el tiempo del golpe y la fuerza imprimida. Carla se puso a ello y cerró la primera manga con un 6-4 que no solo la dejó consolidando un buen nivel, sino a Kerber apagada y dubitativa.
Varias dobles faltas, cierta desgana e incomodidad que tuvieron continuidad con break de entrada para Suárez. Con ventaja ya para comenzar a cuestionar la victoria, el temperamento de Kerber entró a escena y Carla empezó a bajar la intensidad de su tenis, con golpes menos dañinos, más centrados. Kerber daba la vuelta a la manga y aceleraba fime y más tranquila hacia el desenlace, en el que Suárez, reconociendo miedo en el segundo de los coaching de Budó, no supo reengancharse al choque.
La número 2 del mundo sigue al alza, en un momento pletórico de confianza, resolviendo adversidades y gestionando una presión que está a punto de ceder si gana los dos partidos que le quedan en Cincinnati. Después de 180 semanas de Serena en la cima, una jugadora puede relevarla como líder del ranking. Y Angelique parece estar preparado para ello.

