A pesar de su extensísimo y abrumador palmarés, no se la esperaba en la penúltima ronda de Wimbledon. La magnífica y llena de pundonor actuación de Venus Williams en este Wimbledon ha sido un soplo de aire fresco para el tenis. Tremendo ejemplo de superación de la estadounidense que a sus 36 años sigue demostrando tener cuerda para rato como ha contado en una entrevista que ha concedido al medio italiano Ubitennis.com tras perder con la alemana Kerber en las semis de Wimbledon.
La de Lynwood tiene en su haber cinco títulos de Wimbledon, toda una personalidad del torneo, historia viva del evento más laureado del tenis mundial. Volvía a las semifinales después de un camino repleto de obstáculos, algo que ha engrandecido enormemente su figura y el respeto hacia ella. "Un pasito más y estaba muy cerca de mi objetivo final. Pero esta la situación en la que quiero estar, jugando una semifinal, luchando por jugar la final. Muchas cosas buenas me llevo de este Wimbledon", ha admitido la mayor de las Williams. Tiene claro que este no va a ser o no querrá que sea su última participación en el All England Lawn Tennis Club. "Me encantaría volver, desde luego que me encantaría. Está en mis planes, si las cosas cambian ya veremos", ha reconocido.
Venus plasma con palabras todo el hambre que sigue teniendo, cuando pocos ya apostaban por ella en las últimas instancias de los grandes torneos. "Quería ganar. Di lo mejor de mí ante Kerber. Encontré enfrente una jugadora mejor que yo, por lo que habrá que intentarlo la próxima vez. Ella estuvo muy bien, es su segunda final de Grand Slam este año, eso demuestra que lo está haciendo muy bien", ha observado Venus, que no se rinde, es más, le motiva seguir ahí contra todo pronóstico, haciendo aún más historia.

"En la vida no hay imposibles. Siempre hay posibilidades. Esto es lo que uno siente cuando es atleta. Mi trabajo es hacer lo imposible cada día. Es una especie de magia. Me gusta esta perspectiva, y me gusta pensar que los jugadores podemos seguir siendo atletas por mucho tiempo", tiene claro la americana, que ve con claridad qué es aquello que la sigue moviendo a saltar a la pista y luchar por cada bola: "Ganar partidos".
Tras su eliminación en semis, todavía tiene un foco de interés en el torneo, la competencia del dobles junto a su hermana Serena. Una disciplina en la que siempre han cosechado grandes éxitos a pesar de no haberse prodigado demasiado. "Jugamos mejor juntas que separadas. Quizá ese sea el secreto de nuestro éxito en dobles. No hemos jugado mucho pero hemos tenido éxitos. Cuando nos juntamos luchamos juntas y jugamos bien, tenemos muchas opciones de conseguir lo que nos proponemos", cuenta Venus que declara que tiene entre ceja y ceja levantar el título de dobles: "No me apunté al dobles para perder. Haremos todo lo posible por ganar cada punto. No queremos perder ni uno solo", afirma la pentacampeona de Wimbledon. Ella y Serena se miden a la pareja formada por Georges y Pliskova en su lucha por acceder a la final.

