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¿Puede llegar el Grand Slam 18º de Roger Federer?
El suizo afrontará su Grand Slam preferido y los aficionados quieren verlo levantar su major 18º. ¿Puede hacerlo? ¿Llega en condiciones? Lo analizamos.
Roger Federer pisa el pasto y automáticamente se rememoran algunas de las páginas más doradas de la historia del tenis. Cuando el suizo da el presente en Wimbledon se visualiza al campeón de siete ediciones (2003, 2004, 2005, 2006, 2007, 2009 y 2012), al máximo ganador en el All England Lawn Tennis & Croquet Club y a un hombre que cuando juega es candidato a todo. ¿Puede llegar en esta edición de Wimbledon a cosechar su Grand Slam número 18? Diferentes factores pueden hacer pensar que es posible que el rey del pasto vuelva a levantar el título, pero las probabilidades, por un tema físico, de rivales, de edad y por haber dejado unas lesiones atrás, son cada vez más pequeñas.
Físico
Federer vivió la temporada con menos torneos y más molestias físicas de su carrera. Nunca antes había llegado a Wimbledon con tantos inconvenientes en los meses previos al evento. A día de hoy parece recuperado, pero en su historial clínico aparece una artroscopia de rodilla llevada a cabo a principios de febrero que le hicieron perderse más de dos meses de competición (Rotterdam, Dubái, Indian Wells y Miami). Volvió a las pistas en Montecarlo, preparó la gira de tierra jugando Roma, pero tampoco pudo concluirla ya que se bajó de Roland Garros. El suizo no jugó en Madrid por unos problemas en la espalda, forzó en la capital italiana, pero no llegó a París. Tras la tierra batida, parece que encara la gira de hierba en óptimas condiciones físicas. Un plus de confianza tras varios meses alternando canchas de tenis, torneos, dolores, reposos y recuperaciones.

¿Ritmo justo?
Federer apenas pudo disputar seis torneos en todo el año y recién en este mes de junio encadenó dos de forma consecutiva por primera vez en los últimos seis meses. Pese a que en Stuttgart y Halle se quedó a las puertas de la final en ambos torneos, Federer todavía no muestra una frescura extrema en su tenis. A sus casi 35 años, el suizo sigue compitiendo al máximo nivel, se deshizo de rivales complicados como Fritz, Mayer o Goffin, pero terminó cediendo en semifinales con dos jugadores jóvenes como Thiem (Stuttgart) y Zverev (Halle). A pesar de las derrotas, Federer jugó 7 partidos en cuestión de dos semanas y esto le hace llegar con algo de rodaje a su torneo predilecto. Eso sí, las sensaciones, agridulces.
En los Grand Slam compite pero no triunfa
“Me encanta el tenis de una manera tan inmensa que no importa si no gano nunca más. Para mí eso es irrelevante”, confesó días atrás el suizo en una entrevista. Desde Wimbledon de 2012 que el helvético no levanta un título de Grand Slam. Desde entonces, 14 torneos majors disputados y 3 finales alcanzadas, 4 semifinales, 3 cuartos de final, 2 octavos de final, 1 tercera ronda y 1 segunda ronda. Jamás cayó en su estreno, pero tampoco terminó ganando el título.

Hambre de gloria
A pesar de que los números no juegan a su favor, Federer, a sus 35 años, tiene la esperanza de que puede dar un golpe en la mesa. “Aunque sea difícil creerlo, siento que todavía me quedan retos por alcanzar. Mi historia de amor con el tenis no ha terminado”. El tipo que no se pone límites tiene la estadística en su contra, pero curiosamente todavía hay esperanza en que consiga ese ansiado Grand Slam 18. Lo desean los aficionados, los rivales saben que puede ser un candidato y el propio Federer es un tenista que no vive anclado en el pasado. Wimbledon lo pondrá a prueba.