Neil Stubley es uno de los hombres más importantes de Wimbledon, pero apenas se conoce su nombre. Lleva 22 años trabajando en el All England Lawn Tennis & Croquet Club como el responsable del pasto durante el torneo. Apenas duerme 6 horas al día durante el campeonato con el objetivo de que el césped esté en perfectas condiciones. Desde que salió de la Universidad que se dedica a cuidar la hierba de Wimbledon. Mantiene una lucha constante para tenerlo vivo, sano y óptimo para la práctica del tenis en el torneo más emblemático del mundo.
“En esta industria es uno de los mejores empleos que se puede tener. Es un honor”, confiesa Stubley en un reportaje realizado por la BBC. “Durante el campeonato mi rutina normal diaria es levantarme a las cinco de la mañana, ver el pronóstico del clima y después decidir si debemos retirar las cubiertas. Posteriormente cortamos y marcamos todas las canchas”, continúa.

Una vez analizado el clima y tras condicionar las canchas, se le da el toque final. “Luego cepillamos el césped para que luzca limpio y bien cuidado y hacemos la lectura de la firmeza. Si todo está bien, mi día termina entre 10 y 11 de la noche”. Durante el torneo, el pasto tiene una altura de ocho milímetros y el resto del año está a trece milímetros.
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— Wimbledon (@Wimbledon) 11 de junio de 2016
...every last drop is taken care of. Sixteen days to go.https://t.co/ClGbUwK06d
La pelota tiene un bote alto ya que el suelo que hay por debajo del césped así lo permite. “Es un suelo arcilloso así que cuando se seca queda muy firme y eso es lo que hace que las pelotas reboten. Es una superficie muy dura. El ingrediente esencial es el suelo y gracias a su firmeza se logra el juego”.

