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El nuevo método físico de Andy Murray
El escocés está incidiendo en el método 'Gyrotonic', que fortalece las caderas y la espalda y mejora la flexibilidad. "Ojalá lo hubiera hecho antes", admite.
Cualquier mejora es poca hoy en día y más aún en la élite. La lucha por el número 1 exige todo tipo de sacrificios y la mejor planificación posible para estar física y mental al máximo durante toda la temporada. El número dos del mundo Andy Murray siempre ha sido uno de los que más han trabajado el aspecto físico del tenis. Pero ha raíz de las últimas lesiones que padeció, el escocés ha dado un nuevo giro a su preparación, incorporando novedosas prácticas como el denominado Gyrotonics, que incide enormemente en la flexibilidad y en el trabajo con gomas, muy apropiado para el tenis. Desde entonces, admite Murray, que sus problemas en la espalda son cosa del pasado, habiendo mejorado mucho su situación.
La flexibilidad. Algo que irremediablemente se va perdiendo prácticamente desde que nacemos. Pero se puede ralentizar su deterioro en gran medida. Algo que Andy Murray lleva haciendo tiempo. Un elemento indispensable para prevenir lesiones y fortalecer las articulaciones que tanto sufren en un deporte donde la explosividad es máxima como en el tenis.
"Desde que me operé en la espalda, he tenido que trabajar mi flexibilidad porque tengo además caderas muy rígidas", cuenta Murray en una entrevista que recoge Sport Illustrated en su web. Ha trabajado con el método Gyrotonics monitoreado por la entrenadora Teresina Goheen. Murray admite que "no solo me ayuda en el tenis, si no que también lo hace en mi calidad de vida. La espalda me dolía todo el tiempo y ahora va mejor", confiesa el británico.

El sistema explica Andy, se asemeja al pilates pero incidiendo especialmente en el trabajo de rotaciones con las miras puestas en mejorar la flexibilidad y la fuerza del tronco. "No creo que pudiera competir a este nivel sin el trabajo de flexibilidad que hago", se sincera el de Dunblane. "Mi cuerpo estaba muy dolorido antes y claramente no disfrutaba de lo que hacía", confiesa.
Murray sabe que cuando era más joven tenía muchos problemas físicos, continuas lesiones y mermas que le hacían perder partidos y tramos de la temporada. "Ojalá hubiera hecho esto cuando era joven. Ojalá lo hubiera hecho más. Estaba centrado en otras cosas y esto fue lo que me perdí. Cuando tenía 19 o 20 años podía entrenar duro y levantarme al día siguiente sintiéndome bien. Cuando tienes veintitantos, en el circuito, las cosas te empiezan a doler más", asume. "Cuando entré en el circuito y fui de júniors a absoluto fue un gran cambio", reconoce.
Murray tiene claro como debe orientarse la forma de entrenar para un tenista. "En el tenis necesitas un poco de todo. Necesitas entender tu juego y lo que tu juego necesita", cuenta. Aunque el escocés desvela algunos elementos de su rutina que no le gustan tanto como el Gyrotonics u otros. "Para ser honesto, el cardio es siempre lo peor. En el entrenamiento con peso, el trabajo de tronco, ahí soy bastante bueno. El cardio, los entrenamientos a intervalos, estas dos cosas son las más duras para mí", dice Murray que a pesar de ello, parece disfrutar en pista cuando los partidos se convierten en tremendas maratones físicas.