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Zverev sentencia al campeón

El alemán sentencia a Roger Federer en semifinales de Halle y logra su primera victoria ante un top10. Buscará el título ante Thiem o Mayer.

Roger Federer llevaba diez participaciones de manera consecutiva alcanzando la final en el torneo de Halle. Desde 2003 hasta 2015, con algunos años de ausencia entre medias, siempre que el suizo había acudido a la hierba germana el desenlace había sido un título en sus brazos, bien el de campeón (8 veces) o el de subcampeón (2 ocasiones). Esta racha se ha visto truncada en 2016 ante un joven de 19 años que jamás había logrado vencer a un tenista de entre los diez mejores del mundo. Su nombre es Alexander Zverev (7-6, 5-7, 6-3) y tiene pinta de convertirse en uno de los próximos reyes de este deporte.

Era la segunda vez que se enfrentaban aunque con una visión bastante borrosa de su primer envite. Fue hace unos meses cuando Federer (34 años) y Zverev (19 años) cruzaban sus espadas por primera vez en el torneo de Roma. Allí el helvético, pese a sus problemas físicos, se llevó el triunfo en dos mangas, algo que no pudo lograr este sábado pese a estar sin dolores y pisar su superficie predilecta. Sin una sola opción de quiebre en todo el primer set y una poderío con su servicio (87% de puntos ganados) que sobre césped casi te hace invulnerable, el de Hamburgo se apuntaba la primera manga en un tiebreak (7-4) que le dejaba a un paso de la final.

Al fin y al cabo son casi 16 años de diferencia. Corría el calendario de 1998 cuando Roger Federer daba el salto al profesionalismo, justo un curso después del nacimiento de Alexander Zverev. La comparación es abrumadora pero el tiempo no perdona a nadie, ni siquiera al más grande de la historia. Hacía una década que el de Basilea no caía ante un teenager en un partido ATP, desde que Andy Murray le inclinara en el Masters 1000 de Cincinnati 2006, un récord que se tambaleaba según iban pasando los minutos sobre la pista central de Halle.

No podemos negar que el helvético dejara de intentarlo. El saque funcionaba con algún que otro altibajo y con el revés revelaba algún que otro drama en los intercambios. Su rival, con un servicio mucho más potente y más constancia desde el fondo, iba restándola vidas con el paso de los juegos. Llegó a salvar varios puntos de quiebre el suizo yendo 3-4 abajo. También dispuso de oportunidades para minutos después ponerse 5-4 arriba y con servicio. Pero nada, la premisa de no romperse los saques se mantuvo… casi hasta el final. La experiencia, que no equipara ni con el talento más precoz, le jugó una mala pasada al de Hamburgo y la magia del campeón de 17 grandes hizo el resto. Un superbreak cuando algunos ya veían bajarse el telón (7-5) mandaba aquella guerra al tercer parcial.

Muchos quedaron prendidos del coraje de Roger para salir vivo de una coyuntura que para nada estaba a su favor, aunque terminó siendo solo un espejismo para prolongar una batalla que ya estaba perdida. Seguridad, acierto y convicción volvieron a la muñeca del alemán para cerrar lo que significa la victoria más importante de su carrera hasta hoy en día, la primera ante un top10 después de haber caído en sus ocho intentos previos. Quién sabe si Halle verá al pequeño Alexander levantar su primer título profesional. Desde luego, sería el lugar idóneo.

El dato es el siguiente. Desde que ganara su primer título profesional en Milan 2001, Roger Federer jamás había llegado a Wimbledon sin ningún trofeo en el presente curso. Halle, donde había salido campeón en los tres últimos veranos, no ha podido rescatarle esta vez, mientras que Alexander Zverev, ya con un lugar asegurando en el top30, luchará por levantar el galardón alemán ante Dominic Thiem o Florian Mayer. Tan solo es la segunda final de su carrera (Niza 2016), la primera sobre hierba, aunque este joven parece tener más prisa que el resto en confirmar su candidatura en el circuito mundial.