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Volver a empezar
Intentando revertir la situación con Djokovic, Andy Murray quiere volver a besar la gloria junto a Lendl. Analizamos qué recuperará el británico junto al checo.
Andy Murray anunciaba el pasado sábado que volvería a trabajar junto a Ivan Lendl en lo que es una de las mayores noticias de las últimas semanas. La vuelta como pareja profesional de ambos era algo muy esperado por los aficionados ingleses, que encontraban al de Dunblane un tanto perdido desde que en 2014 separaran sus caminos por la imposibilidad del checo de viajar tantas semanas al año. ¿Qué intenta recuperar Andy junto a Ivan? Lo analizamos.
Su vuelta juntos no es algo increíblemente sorprendente ya que incluso el año pasado, antes de que Murray anunciara a Mauresmo como entrenadora, el nombre del ganador de 8 grandes ya había estado encima de la mesa. Allá por marzo de 2014, Lendl decidió que era mejor separar sus caminos aunque todo se produjo de buenas maneras. Murray había bajado su nivel drásticamente después de su operación de espalda y el entrenador prefirió pasar más tiempo con su familia. Con un Andy como número 2 del mundo, pisando finales de Grand Slams y en la búsqueda de volver a ganar un grande y el Oro Olímpico, su unión busca la gloria. La que Novak Djokovic tiene desde hace dos años y apenas ha soltado desde entonces.

El británico se encuentra en un gran momento de forma y su mejora ha sido evidente, sobre todo en pistas de tierra batida. Mauresmo y Jamie Delgado le han enseñado a perfeccionar su juego ofensivo, siendo un poco más agresivo que antiguamente, pero ha perdido capacidad de análisis en partidos importantes y necesita encontrar un punto de apoyo que le haga impulsar su fuerza mental. En los últimos tiempos le hemos visto irse de forma fácil en partidos como las dos últimas finales de Grand Slam, ante un Djokovic que le supera en prácticamente todo.
Una de las mejores cosas que encontró Andy junto a Lendl en el pasado fue el saber cómo jugar un partido importante. En las horas previas a una final de Grand Slam, el tener a una persona de la importancia de Lendl a tu lado te hace ganar en confianza y nadie mejor que él para aconsejarte qué debes hacer. El británico tiene un juego muy completo, pero necesita añadir un 'algo' que le haga recuperar el terreno perdido con Djokovic, sobre todo en la parte mental. A bien seguro que esta ha sido una de las principales motivaciones de la vuelta de Lendl al equipo y pasar así varias semanas fuera de casa, el intentar sobrepasar a un tenista prácticamente invencible como Nole.
Murray necesita mejorar su saque, sobre todo su segundo servicio, que ha perdido solvencia y es el golpe más atacable de todos los que tiene. Ivan trabajará seguramente esto en las semanas previas a Wimbledon, además de comenzar a pulir los aspectos mentales, esos que han hecho de Andy un jugador más vulnerable en los últimos meses, con gritos continuos hacia su banquillo que muestran un jugador desesperado en ciertas ocasiones y al que le cuesta encontrar un equilibrio. El que perdió desde la salida del entrenador checo.

En principio, su plan es volver a viajar juntos entre 18 y 22 semanas al año, haciendo especial presencia en los Grand Slams y algunos de los Masters 1000. Jamie Delgado sigue siendo el entrenador full-time, pero Lendl servirá como ese consejero especial que tanto aporta al equipo. Los contactos ya venían siendo habituales entre los dos en los últimos tiempos y durante el pasado Roland Garros, acordaron su vuelta. Murray calificó de "muy dura", la ruptura entre los dos en 2014. Seguro que esta noticia le habrá llenado de felicidad. "El periodo de más éxito de mi carrera fue mientras trabajé junto a Ivan. Él me ayudó mucho psicológicamente, sobre todo en los Grand Slams", reveló Andy el pasado sábado.
Será interesante ver cómo congenian de nuevo los dos juntos después de haber tenido éxito en el pasado. Será como volver con tu primer amor, al que más quisiste y con quien fuiste más feliz. Volver a empezar. Desde luego, si había alguien en el mundo del tenis que podía ayudar a Murray, nadie mejor que Ivan Lendl.