Muguruza: "Por ganar Roland Garros no tengo por qué ganar Wimbledon"

Pasada ligeramente la resaca de su gran título en París, la caraqueña habla sobre las nuevas expectativas que se presentan. Mantiene la calma.

Empieza una nueva semana y quedan atrás dos absolutamente históricas para el tenis femenino español y en concreto para una mujer, Garbiñe Muguruza, que tras hacer final en Wimbledon el año pasado, ha confirmado todo lo que se esperaba de ella con el título en Roland Garros, rompiendo una tremenda sequía de Grand Slams para el tenis español en féminas. La tenista hispano-venezolana se ha mostrado muy cauta con respecto al horizonte que se le presenta, muy tranquila y desde luego, muy orgulla de todo lo que ha conseguido. Ante todo, no quiere que se repitan errores del pasado, y meterse más presión de la debida.

"El año pasado me preocupaba mucho más todo esto y fue muy duro para mí soportarlo adecuadamente", admite la de Caracas en una entrevista realizada por Marca. "En esta ocasión intentaré olvidarme de ello y empezar de cero. Arrancamos en hierba, todo nuevo y sin ninguna expectativa. El año pasado me equivoqué en creer que por ganar partidos tenía que seguir ganándolos más aún. Como si no fuera posible que perdiera. Y por supuesto, es normal que pueda perder. Tendré que intentar mantener este nivel de tenis pero por ganar Roland Garros no tengo que ganar Wimbledon", avisa Garbiñe.

Muguruza ha comentado sobre sus sensaciones tanto antes del partido, como durante y después del mismo. Sobre las horas antes ha dicho: "Comí bien, yo me decía: 'Garbiñe, tienes que salir a por todas, ir a ganar el partido. No como en Wimbledon, allí me puse nerviosa y aquí, aunque pierda, voy a ir a por ello y voy a estar serenada. Sí he llegado a la final es porque lo merezco', eso es lo que pensaba", cuenta Garbiñe.

Hubo momentos duros durante el choque como aquellos en los que aparecían delante de ella ocasiones para cerrar el partido y alcanzar el título y una tras otra se esfumaban. Donde los peores presagios suelen pasar por la cabeza de un tenista. "Me decía a mí misma que no me podía afectar el hecho de haber dejado escapar cuatro bolas de partido. No me podía arruinar la opción de ganar Roland Garros, no podía ser tonta. En cualquier caso, fue realmente duro ver cómo se escapaban los puntos de partido", confiesa la española.

¿Y qué hay de lo que ha vivido y sentido después de un triunfo como el que ha conseguido? "Me llevará un día o dos más el asimilar lo que he conseguido. Es increíble lo que ha pasado y el sábado me encontraba en estado de shock. Mucha emoción dentro de mí. Me dijeron que estuve muy contenida pero para mí me decía: 'Garbiñe tranquilízate, no montes ningún 'show' aquí'", comenta. Admite que ha dormido muy poco, especialmente la noche que siguió a su triunfo. "Me desperté a las cinco de la mañana porque quería comprobar que la copa seguía allí conmigo en la mesita de noche. Es un trofeo más pequeño que el que te dan en la pista, pero me hace mucha ilusión", cuenta.

La española cuenta que recibió una gran cantidad de felicitaciones, de personalidaes como el presidente en funciones Mariano Rajoy, el Rey, Rafa Nadal, y por supuesto, su familia. Y desvela que ahora de lo que tiene realmente ganas es de desconectar un poco y disfrutar de placeres elementales como la buena comida o el sol de España. Y darse algún capricho. "Aún tengo que meditar que capricho concreto me quiero dar por ganar Roland Garros. Supongo que será algo muy femenino como un bolso o unos zapatos", afirma.

Y además, acoge con muchas ganas el próximo torneo de Mallorca sobre hierba. "Tengo ganas de ir a tomar el sol. Tengo la sensación de que me lo pasaré muy bien en Mallorca. Jugaremos en un sitio muy bonito y podré hacer turismo, ir a la playa, comer comida española que me gusta y estar con mi familia para hacer piña", confiesa.

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