El Presidente de la ATP, Chris Kermode, ha concedido una entrevista al Diario Marca, en la que toca diversos temas que atañen a la dirección del ente rector del tenis masculino. El mandatario británico repasa los peores y mejores momentos desde que está en su cargo y valora qué supondrá que Nadal o Federer dejen un día el tenis profesional.
Kermode abre la charla señalando los aspectos que más foco necesitaban a su juicio y a su llegada: "Tenía dos grandes temas sobre la mesa, que eran dos tópicos: el calendario y los premios. Quería afrontarlo como una prioridad porque mi consejo está formado en un 50 por ciento por jugadores y en otro 50 por ciento por torneos. Hemos logrado los objetivos y ahora podemos mirar al futuro con optimismo. Todos vamos a una y puedo decir que el tenis está en el mejor momento".

Por otro lado, los momentos más complicados, con las apuestas y el escándalo de enero a la cabeza. "Lo que pasó en enero, sin duda, con el tema de las apuestas durante el Open de Australia. Fue un momento negro para el deporte. Fue muy difícil desde muchos puntos de vista. De entrada, era inesperado, pero fue un buen aprendizaje para mí de cómo la comunicación ha cambiado en los últimos 20 años. Yo crecí pensando que lo que leía era real y ahora las noticias se han convertido en una forma de entretenimiento. La gente acusa muy rápido. Lo que hicimos bien en Melbourne es estar todos juntos y confiar en nuestro producto. Creo en nuestros jugadores, en los torneos y en nuestra estructura. Pero tomamos las acusaciones de manera seria. Lo que más me molesto es que la base de la información era que la cúpula del tenis estaba corrupta y eso no es cierto. Nadie tiene que creer a los dirigentes y por eso creamos un organismo independiente, algo que no ha hecho otro deporte. A veces los malos momentos ayudan a unirse y ha pasado con nosotros".
En cuanto a dopaje y amaños, los dos temás más espinosos y perjudiciales para cualquier deporte, así se expresa Kermode. "Se disputaron 120.000 partidos de tenis en un año y las alertas de posibles amaños, que no significa que haya habido amaños, son del 0,2 por ciento. Yo creo en la limpieza de mis jugadores pero tenemos organismos independientes que vigilan los casos de dopaje y de integridad, y yo les he dado libertad para que investiguen".
Kermode no cree que el valor de la ATP y del tenis masculino como tal no resida únicamente en los cuatro mejores jugadores. "Yo creo que no es sólo por los tenistas Top sino por todos. Claro que ellos cuatro han ayudado al resto. Las cifras no mienten y cuando ves que nuestra audiencia sube a 900 millones de telespectadores y que el número de aficionados en los estadios ha llegado a cuatro millones y medio te das cuenta que nuestro espectáculo funciona".

Cuestionado sobre un posible quinto Grand Slam, el británico desvía cualquier atención sobre el tema. "Ahora estamos más centrados en mirar nuestro propio negocio y tenemos mucho éxito con los nueve Masters 1.000 que organizamos y queremos que sean aún más grandes".
Para Kermode, las marchas futuras de Nadal y Federer, quizás los jugadores que más han realzado el valor del tenis en la última década, no tienen porqué representar una amenaza para el tenis, su seguimiento y salud. "Rafa es en los últimos 10 años de los más grandes iconos del deporte. Le puedo contar que a mi hijo, que le gustaban más los deportes extremos, el día que vio jugar a Nadal en Queen's se aficionó al tenis. No es sólo cómo juega sino su imagen, cómo se presenta a sí mismo. Tengo una admiración por él. Los cuatro grandes han dejado huella. Pero cuando yo era un niño se decía lo mismo de las retiradas de Borg y McEnroe, que el tenis no volvería a ser igual. En el futuro espero que salga gente".

