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El primero sin ti, Roger
Este Roland Garros será el primer Grand Slam que Federer se pierda en 16 años. Recordamos cómo era el mundo la última vez que Roger se perdió un major.
Desde que tengo memoria tenística, no había vivido uno sin ti. "Roger Federer se perderá Roland Garros por no haberse recuperado de sus problemas de espalda", salía comunicado el otro día y la pena me invadió, como imagino que a muchos otros. Hacía casi 16 años que el suizo no se perdía un Grand Slam. En todo el siglo XXI, Roger nunca había dejado de competir en un grande, dejando un récord de 65 participaciones de forma consecutiva. Más que nadie en la historia.
Y es que se hace difícil pensar en un torneo como éste sin que una de las mayores leyendas que existen en el tenis pueda participar. Es como que él siempre ha estado ahí y nosotros dábamos por hecho que iba a estar. Por eso su ausencia se hace tan grande ahora que no está en Roland Garros. El propio torneo como nosotros, los aficionados, sentiremos mucho su falta.

Porque aunque casi todos sabíamos que Federer no iba a ser uno de los favoritos al título, su presencia se hacía indispensable. No sólo para darle un poco de picante a los partidos y al torneo, sino sobre todo por ese récord que a él le hacía especialmente ilusión seguir aumentando. Lo dejó en 65, superando los 62 de la japonesa Ai Sugiyama y a los que amenazan tenistas como Feliciano López que en este Roland Garros sumará 57 apariciones de forma consecutiva en un Grand Slam o Novak Djokovic, que en París acumulará 46 participaciones seguidas y que para igualar la marca de Roger no podrá perderse ningún major de aquí al 2021, justo cuando tendría 34 años, la misma edad de Federer ahora.
El mundo ha cambiado muchísimo desde la última vez que Federer se perdió un Grand Slam. Ese año entró en vigor el euro como moneda única para 12 países. Michael Jordan dejó la NBA. El Papa que había por aquél entonces era Juan Pablo II. El concurso Saber y Ganar llevaba sólo dos años en antena. Rafael Nadal lucía tal que así:

Se estrenó El Club de la lucha. Se lanzó a nivel mundial el Final Fantasy VIII para Play Station. Rivaldo era el mejor jugador de fútbol del mundo. El Proyecto de la Bruja de Blair triunfaba en todo el mundo. Sampras y Agassi dominaban el circuito y protagonizaban una rivalidad que creíamos no volveríamos a ver a corto plazo. Steffi Graf sumó en Roland Garros el último Grand Slam en su carrera. Serena Williams, por su parte, conseguía su primer major en aquél US Open. El top 10 ATP lucía de la siguiente forma:

No sabíamos lo que era un selfie. Twitter y Facebook no existían. El iPhone era tan sólo una idea y un sueño de Steve Jobs. Djokovic se mudó a Alemania con su familia a la Academia de Nikola Pilic. España todavía no había ganado ninguna Copa Davis.
Así era el mundo en 1999 y así ha cambiado desde la última vez que Roger Federer se perdió un Grand Slam. Esto dice mucho de lo increíble que es su físico, y es que para estar prácticamente 16 años al máximo nivel y sin lesiones graves hay que cuidarse mucho y muy bien pero además, disponer de un físico privilegiado, algo que siempre se le criticó a lo largo de toda su carrera.
El primero sin ti, Roger. Si lo haces para estar perfecto para Wimbledon, te lo perdonamos. Eso sí, no nos vuelvas a hacer lo mismo en Wimbledon, por favor.