Cuando el primer set de su partido de primera ronda en Roland Garros ante Marco Cecchinato se estaba decidiendo en el tiebreak, el australiano Nick Kyrgios pidió la toalla a un recogepelotas a gritos y de manera despectiva. Eso le hizo ganarse un warning por conducta antideportiva y montar en cólera hacia el juez de silla. "Cuando Djokovic empuja a un juez de silla no pasa nada, ¿no? ¡Díselo a todo el mundo! ¡Vaya mierda!", exclamó a gritos en medio de la pista. Otra más del de Canberra.


