Roma tendrá una final más que interesante en su última jornada del cuadro WTA. Serena Williams, la número uno del mundo, aterriza en su cuarto desenlace en el Foro Itálico, un lugar donde siempre que llegó viva al domingo acabó marchándose con el título. Enfrente aparece Madison Keys, trece años menor que ella y una de las norteamericanas que están llamadas a recoger el testigo del dominio de la de Saginaw. Lo más curioso, sobre todo por sus estilos, es que ambas se medirán por el cobre en un certamen sobre tierra batida, hecho que subraya el gran talento que atesoran.
Serena Williams vs Madison Keys - Luckia (1.25 - 3.95)
Hay que ser muy buena tenista para estar fuera de la actividad durante semanas y volver al circuito como si nada, ganando casi sin esfuerzo, arrasando sin piedad. Serena Williams, pese a que algunos siguen dudando de ella, lleva haciendo esto las últimas temporadas, aunque no para de sorprendernos. Aquí en Roma afrontaba su primera cita del curso sobre tierra batida y el resultado ya han visto cuál es: como mínimo, se marchará de Italia con la bandeja de subcampeona.

Para muchos el 2016 de la menos de las Williams tendrá más sombras que luces, pero los datos revelan que de cuatro torneos ha pisado tres finales. Cierto, en ninguna de las dos anteriores pudo salir campeona, lo cual ha provocado que la celebración de su 70º título se haya prolongado más de lo que le hubiera gustado. En Roma ha disputado tres finales (2002, 2013, 2014) y las ha ganado las tres, algo que seguro le hará olvidarse de que el torneo se disputa sobre tierra batida, superficie que no le viene ‘tan bien’ como otras.
Y en la otra esquina, la sorpresa del torneo. Una jugadora capaz de dejar por el camino a raquetas de la talla de Andrea Petkovic, Petra Kvitova o Garbiñe Muguruza. Algo bien estará haciendo la de Rock Island para plantarse en su primera final de un WTA Premier 5. Y sí, sobre tierra batida, superficie que con el paso del tiempo ha ido curando la alergia que mantenía con las tenistas estadounidenses, prueba de ello que hayan tenido que pasar catorce años para que dos americanas vuelvan a batirse en una gran final sobre arcilla.

Pero aquí la experiencia vale doble y a Keys todavía le faltan unas cuantas clases para alcanzar a Serena. Ya no por los trece años de diferencia, sino por las tremendas estadísticas que surgen al compararlas. Williams afronta su final número 70, mientras que para Madison apenas será la tercera. Entre ellas se han visto las caras un par de veces, ambas en Grand Slam y en pista dura, dos duelos que terminaron en el zurrón de Serena sin ceder un set. Puede ser esto una buena pista sobre lo que podría pasar mañana.

