David Ferrer, noveno cabeza de serie del cuadro, cedió ante Lucas Pouille, 52º del ranking mundial, por 6-4, 6-1 en los octavos de final del Masters 1.000 de Roma. El alicantino no encontró en ningún momento su juego, no estuvo cómodo en la pista, cometió demasiados errores no forzados (23) y apenas pudo conectar 7 tiros ganadores a lo largo de todo el encuentro. Pouille, por su parte, jugó atrevido, buscó siempre tener la iniciativa de los puntos y acorraló al español desde el fondo de la pista. El francés chocará en los cuartos de final ante el ganador del Wawrinka v. Mónaco.
Ferrer no encuentra su tenis

