Una de las mayores leyendas vivas de este deporte, el australiano Rod Laver, siempre ha declarado que Roger Federer era el absoluto GOAT (el mejor de la historia) del tenis. Pero eso ahora ha cambiado. Laver cree que Novak Djokovic ha alcanzado al suizo y actualmente, para él, se encuentran en el mismo escalón de la historia cuando hablamos del mejor tenista de todos los tiempos.
"No creo que se pueda poner a uno por encima del otro cuando echas un vistazo a sus actuaciones", confiesa Rod a la ESPN. "Todos saben cuál es el récord de Roger pero la manera en la que Djokovic ha estado jugando en el último año, diría que Djokovic y Federer están al mismo nivel", añade, refiriéndose al debate de quién es el GOAT. "Cuando ves el rendimiento de Djokovic y sus resultados, sólo puedes decir: 'Hey, este chico es increíble y, ¿cómo no se puede tenerle en consideración cuando se discute quién es el mejor de siempre?'".

Para Laver, es admirable que el serbio sea capaz de ganar partidos uno detrás de otro incluso cuando no juega bien y recuerda el partido de Australia ante Simon donde Nole cometió 100 errores no forzados y aun así acabó ganando el partido. En la semifinal ante Federer, el juego del de Belgrado impresionó al australiano. "Fue increíble. Estoy seguro que cuando Roger salió de la pista se preguntó qué tenía que hacer para batir a ese tío. Probablemente, Djokovic no falló más de media docena de golpes en todo el encuentro. Es increíble pensar que Djokovic pueda seguir jugando a este nivel por tanto tiempo", asegura Laver.
Eso sí, Rod Laver cree que Federer aun no ha dicho su última palabra en el tenis. "Wimbledon le inspira. Si puede ganar otro Grand Slam, su mejor oportunidad está allí. Ese torneo le inspira de una manera asombrosa", confiesa. "También puede jugar bien en el US Open. Es totalmente posible que Roger pueda ganar otro Slam", agrega.
Novak Djokovic tiene la posibilidad en Roland Garros de igualar a Laver en una estadística ya que suma tres Grand Slams de forma consecutiva por lo que si gana en París completaría el calendar-year Grand Slam, ganando los cuatro grandes de forma consecutiva. Sería así el primer hombre desde el año 1969 en conseguirlo, sucediendo justamente a Laver, el último que pudo conseguirlo.

