Ion Tiriac, propietario del Mutua Madrid Open, siempre se ha caracterizado por ser un tipo peculiar que se corta bastante poco a la hora de hablar dejando frases para el recuerdo. En una entrevista para El Mundo, el rumano habla junto a Feliciano López, único tenista que ha estado presente en las 15 ediciones del torneo, sobre el tenis en general, tanto el de la época de Tiriac como la de ahora.
Recuerdan la primera edición del torneo cuando Jiri Novak no jugó la final ante Andre Agassi. "20 minutos antes del partido me dice que no puede jugar, que le duele una pierna. Yo soy de otra generación. Jugábamos con una pierna o sin piernas. No me acuerdo de mi época que hubiera algún jugador que no disputara una final", cuenta Ion, recordando tiempos pasados en el torneo.
Ion y Feli no cuajaron profesionalmente y el rumano siempre dijo que él hubiera llevado al toledano a ganar Wimbledon. "Es por mi estilo", dice Feli. "Dios me ha dado unas características para jugar de una manera y es lo que intento explotar. Pero el tenis va en un sentido que a mí personalmente no me gusta. Preferiría que Wimbledon y Roland Garros fueran distintos. Ahora se ha unificado todo de tal manera que más o menos todo el mundo juega igual", añade. "Antes había que utilizar la cabeza, la táctica. Ahora, cualquier tío con 1,90 desde el fondo es capaz de pegar un winner. Ingéniatelas para ganar un punto ahora de esta manera. A mí me gustaba más lo de antes", explica López. "Ojalá hubieran más tenistas como tú y como Nadal que hace dos semanas dijo que todo ahora es más rápido", se dirige hacia él Ion. "El atleta de hoy es mucho mejor y la pelota más rápida. Las raquetas son más potentes. Hace 25 años que digo que la pelota debería ser más grande para que todo se solucione y prevalezca la técnica sobre la potencia", afirma el propietario del torneo.

En la entrevista hablan sobre el año de la tierra azul, que tantas críticas trajo de prácticamente todo el mundo. "Fue un año desgraciado por culpa del agua. Cuando construyeron las pistas lo hicieron mal y el agua entraba por la base", asegura Tiriac. "Invertimos cinco años en preparar la pista. Trajimos 190 camiones con arena desde París y gastamos un millón y medio de euros pero todos dijeron que no a la tierra azul, desgraciadamente. Aun a día de hoy pienso que es mucho mejor para el jugador", agrega el rumano.
Tiriac no rehúye a la hora de hablar sobre el tema de si las mujeres deben cobrar lo mismo que los hombres en el tenis. "Lo diré respetuosamente, que a mí me gustan mucho las mujeres, sobre todo las de piernas largas y que sean suaves y elegantes. Yo no tengo problema en darles premios iguales, pero que me traigan los mismos resultados económicos que los hombres. Cuando la audiencia de los partidos masculinos es cuatro veces mayor que la de los femeninos, hay un problema con equiparar los premios".

