El siglo XXI ha tenido en el mundo del dobles un solo apellido. Por partida doble. Bob y Mike Bryan han dominado de cabo a rabo esta disciplina, haciéndose enormemente famosos a pesar de jugar una modalidad de tenis que tiene infinitamente menos acogida que el individual. Uno zurdo, otro diestro, ambos con reflejos estratosféricos y una complicidad que solo puede conseguir una pareja de gemelos ganaron 16 Grand Slams hasta la fecha. Ni más ni menos que 439 semanas como pareja número uno del mundo. Pero su reinado parece que ha dado con su fin. Desde 2014 no levantan un Grand Slam y en este 2016 ni siquiera un mero título.
A la ya no tan tierna edad de 37 años, los míticos hermanos Bryan, que cogieron el testigo de otra mítica pareja conocida como los ‘Woodies’ conformada por los australianos Todd Woodbridge y Mark Woodforde dan signo de agotamiento. Su último triunfo en Grand Slam se remonta a 2014 cuando se llevaron el US Open. Desde entonces, una final en Roland Garros es lo máximo que han conseguido. Que no es poco. Pero muchas parejas se les suben a las barbas, cosa que antes no pasaba.
Esta decadencia no ha venido desde hace largo tiempo. De hecho, fue en 2013 cuando se pudo ver la mejor temporada de los gemelos californianos en el circuito de dobles, ya con 34 años. Ganaron de forma consecutiva los 4 grandes. El US Open de 2012 y los tres siguientes de 2013. A partir de ahí empezaron a decaer los resultados. Problemas físicos aparte, su mentalidad ya no es la misma ni su hambre de victoria.

La temporada 2015 fue la primera sin que levantaran un grande desde 2004. Estuvieron una década entera cosechando los más importantes torneos. 16 títulos del Grand Slam para un total de 27 finales, 109 títulos ATP de 161 finales, 439 semanas como números 1 desde que llegaran por primera vez el 8 de septiembre de 2003, 32 coronas Masters 1000 y única pareja en conseguir los 9 títulos que componen esta categoría de torneos.
Medalla de oro en los Juegos de Londres y una Copa Davis para Estados Unidos en 2007 son otros de los logros de unos hermanos que eran el auténtico estandarte de la disciplina. Pero ya no hoy. El circuito se ha abierto enormemente viendo como otros toman el lugar de los Bryan. Los franceses Pierre-Hugues Herbert y Nicolas Mahut, el rumano Horia Tecau y el holandés Jean-Julien Rojer y el actual número uno del dobles, Jamie Murray, el hermano de Andy, que ganó su primer grande en el pasado Abierto de Australia junto al brasileño Bruno Soares.
Esta temporada aún no se han estrenado Mike y Bob Bryan en cuanto a títulos. Una sola final de hecho, la obtenida en Delray Beach. En Australia cayeron en octavos y en la gira estadounidense por Indian Wells y Miami hicieron cuartos y semifinales respectivamente. Ahora llega una parte de la temporada que no les beneficia demasiado como es la tierra batida. Veremos si continúan las dudas o vuelven por sus fueros. El tenis y más el dobles no entiende de edades y perfectamente podrían continuar al máximo nivel mientras se acercan a los 40. Pero el hambre de triunfos y éxitos es lo que prima y quizá ahí es por donde estén pinchando.

