El pasado viernes, todos nos llevamos las manos a la cabeza al volver a ver a Juan Martín Del Potro y la palabra ‘dolor’ juntas en un mismo titular. Su derrota ante Horacio Zeballos en segunda ronda del Masters 1000 de Miami todavía causa preocupación a mucha gente, un fuego que el argentino se ha encargado de apagar mediante un amplio mensaje en su red social de Facebook donde explica qué fue lo que sintió y el largo proceso de adaptación al que se enfrenta. Esto fue, palabra por palabra, lo que expresó:
“Antes que nada, les agradezco de corazón los mensajes de apoyo y las preguntas sobre mis próximos pasos.
Como comenté ayer a la prensa, es normal tener más altibajos e irregularidades que un buen juego. Recordarán que cuando anuncié mi regreso les pedí paciencia, y yo soy el que nunca debe perderla. En febrero les comenté que volvía para entrenarme y seguir la rehabilitación en los torneos. En esa etapa estoy.
El proceso de rehabilitación sigue y es largo. Como a ustedes, a mí también me sorprendió el nivel mostrado y algunos resultados hicieron que la expectativa crezca. La mano marcha como tiene que ir. Sería raro no sentir dolores. A veces más, a veces menos. A veces más fácil de soportar, a veces un poco más difícil y en especial si hay humedad. Son cuatro años de este problema, primero con infiltraciones y luego con operaciones y apenas un puñado de torneos jugados en dos años. Es imposible pretender recuperarme en un mes.
Mi mayor dificultad soy yo mismo. No es importante el tenis sino soportar el esfuerzo mental y físico que hago para conseguir jugar. El objetivo es recuperarme del todo para poder estar sano. Tengo que pasar por esto y superarlo.
El balance de esta gira es positivo y me pone contento. En un momento pensaba que como iba a jugar tres torneos serían sólo tres partidos de singles. Terminé jugando ocho y dos de dobles. No es solamente lo que pasa en los partidos. Por ejemplo, antes de Delray Beach no podía entrenarme con los mejores jugadores y hoy lo hago casi a la par de ellos, con dos turnos por día. Siento que desde febrero levanté dos o tres niveles en cuanto a ritmo e intensidad.
La recuperación no es lineal pero las piedras más grandes ya las salté y siento que estoy cada vez más cerca del objetivo. En pocos días volveré a entrenarme para preparar la gira de polvo de ladrillo. Hace cuatro años que no hago una gira en polvo, será otro desafío. También definiré incorporaciones a mi equipo de trabajo.
De nuevo, muchas gracias por leer y les mando un fuerte abrazo.”

