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David Ferrer: “La derrota siempre afecta”
El alicantino repasa en una extensa y detallada entrevista con Marca Plus su vida, su carrera y los puntos de inflexión en su trayectoria personal y profesional.
“Soy normal: tengo un simple trabajo”, comienza diciendo uno de los mejores tenistas de la historia de España. David Ferrer tiene un trabajo inusual, apenas unas pocas personas en el mundo pueden vivir de ser tenista profesional y él se siente un privilegiado por esto. Eso sí, siempre con los pies en el suelo. “Al final soy la misma persona que si no hubiera jugado al tenis. No me doy importancia por tener una calle. No cambia nada”, explica a Marca Plus el actual 8 del mundo, quien tiene una calle propia en su localidad natal de Jávea (Alicante).
El camino al éxito no es fácil, pero Ferrer asegura que no ha tenido que renunciar a nada. “No lo llamaría renunciar. Más bien he tenido que tomar decisiones por las que no pude estudiar lo que me hubiera gustado, estar con mis amigos o familia todo el tiempo que quisiera”.
El alicantino se caracteriza por su impulsividad y su temperamento dentro de la pista. Con el paso del tiempo fue paliando su ‘pronto’ y fue tomando con mejor filosofía sus impulsos. Uno de los hechos que lo marcaron fue el encontronazo con una juez de línea en el US Open de 2008, donde Ferru tuvo palabras que rozaron el tinte machista. “Fue un punto de inflexión en mi carrera, el hecho de avergonzarme de mí mismo, de verme por la televisión y saber que ese no es el camino correcto. Yo no era un jugador problemático o de tantos enfados, quizá se exagera más de lo normal, pero sí que es cierto que en ese momento me ayudó a mejorar en la pista y ser mucho más estable”, confiesa.

Y este acto le marcó de por vida. El tenista jamás se vio involucrado en un acto de tal calibre y él mismo sabe que el 'Ferrer del pasado' no volverá. “Veo imposible que vuelva porque soy otra persona, he ido cambiando, veo las cosas de diferente manera y le doy menos importancia a las cosas”. A pesar de la magnitud de ese acto, el español tiene claro que todos los hechos realizados en su vida le ayudaron para ser mejor persona. “No me arrepiento de nada. Las cosas que no han salido bien me han servido para mejorar como persona y como profesional. No me lamento. Sin eso, igual no hubiera conseguido todo lo que me ha pasado en mi carrera”.
Uno de los pilares básicos en la carrera de David Ferrer es su actual mujer, Marta Tornel. Una figura que la ha generado tranquilidad y que a su lado le hizo lograr los mejores años de su carrera. “Me ha dado estabilidad”, se sincera el alicantino. “No es fácil para una persona que no viene del mundo del tenis conocer a un deportista que viaja tanto”. Y no lo hace porque tiene su propio trabajo como óptica y no siempre puede combinarlo.

Ferrer sabe de primera mano que el tenis es un juego de victorias y derrotas. Aunque estas últimas duelen. “La derrota siempre afecta. Las primeras dos o tres horas intento analizar el partido ver dónde he podido fallar. Pero nada más. Intento estar más tranquilo conmigo mismo”, explica el hombre que siempre tiene problemas para conciliar el sueño cuando cae derrotado. “Siempre cuesta. Hay derrotas que cuestan más que otras, pero dormir cuesta siempre”.
El estado de forma de Rafael Nadal es uno de los temas que más debate está generando en el país. Sin embargo, a pesar de lo mucho que se habla sobre el 14 veces ganador de torneos de torneos major, Ferrer lo tiene claro: “no le pasa nada”. El alicantino considera que “está en camino para volver a ganar un Grand Slam o poder acabar como número uno del mundo”. Aunque rápidamente piensa y se tira para atrás con el hecho de ser el líder del ranking. “Bueno, ahora mismo no porque Djokovic está a un nivel intratable. Ni él (Nadal), ni Federer, ni Murray, ni nadie puede. Pero ganar un Grand Slam o ser número dos, por supuesto que sí”. De cara a Roland Garros lo tiene claro: “Djokovic es el favorito porque es el número uno, pero Rafa tiene muchas opciones de ganar”.
Por último, quiso dejar claro que reemplazar al español en el tenis español es algo imposible. “No habrá relevo como Rafa Nadal”. Pero, desde la humildad que lo caracteriza, añade que como él sí que puede haber relevo.