Después de unos días revueltos en el entorno de Rafael Nadal, marcados por las imputaciones de un supuesto dopaje vertidas contra él por Rosalyne Bachelot, ex ministra francesa de Deportes, el tenista habló sobre los terrenos de juego. Nadal venció a Muller por 6-2, 2-6, 6-4 en dos horas y 11 minutos de juego y se clasificó para la tercera ronda del primer Masters 1.000 del año. Allí chocará con Fernando Verdasco, su verdugo en el Australian Open.
El partido transcurrió entre un intenso viento en la pista central del complejo tenístico Indian Wells Tennis Garden y esto ayudó a que los impactos no fueran limpios ni que saliera un partido de tenis vistoso y enormemente entretenido. El primer set fue por la vía rápida para el balear. En 38 minutos se impuso por 6-2 ante un luxemburgués que estaba desorientado y errático. Muller apostó por jugar de fondo de pista, apenas subió a la red en contadas ocasiones, y lo pagó caro.

No pudo contra el español que sin un gran tenis, haciendo lo justo, pero restando agresivo y pasando la mano hacia delante recibía el premio de estar set arriba en el marcador gracias a su mejor consistencia, su menor cantidad de errores no forzados y a que el juego se desarrollaba desde la línea de base.
Sin embargo, en la segunda manga, Müller entendió rápidamente cómo se estaba marcando el guión del encuentro y decidió darle un giro a éste. El 45º del mundo optó por un juego más directo y se atrevió a subir a la red con el objetivo de poder cerrar mayor cantidad de puntos arriba. Sorprendió al balear con esta táctica más agresiva y el luxemburgués empezó a volverse peligroso.

Muller rompió de entrada el saque de Nadal, comenzó a sentirse con más confianza, volvió a conseguir otro break a favor e igualó el partido a un set. En la segunda manga se vio a Muller yendo a la cinta hasta en 19 ocasiones. Se creció, restó mejor, sacó con mejor porcentaje y puso tablas en el marcador para luchar por el partido en el tercer y definitivo parcial.
Allí se vio el tenis más parejo del encuentro y, como suele ser habitual en estos escenarios, ganó quien se lo creyó más, el más valiente. Y en esto, Nadal fue superior a Muller. El mallorquín mantuvo su saque en todo el set, incluso sufriendo en ocasiones, pero llegó el momento de la verdad para Muller con 4-5 en el marcador y comenzó a temblar. Malas decisiones en sus tiros, errores no forzados, una doble falta, un par de passing shots de Nadal y en cuestión de poco más de un minuto se destrabó un partido que pudo atragantarse.
Nadal, tricampeón en Indian Wells (2007, 2009, 2013), solventó un encuentro en el que debido a las condiciones climáticas no es fácil sacar grandes conclusiones ni permitió a ninguno tener buenas sensaciones. Ganó el que lo buscó y el que menos falló. Al mejor español del mundo le espera Fernando Verdasco en tercera ronda y ese ánimo de revancha por lo ocurrido en Melbourne ya se empieza a palpitar.

