El bombazo que Maria Sharapova soltó ayer noche aun resuena en el mundo del deporte. Uno de los mayores iconos del tenis femenino de la última década, el mayor boom marketiniano, ganadora de varios grandes y dueña de contratos publicitarios de ocho ceros daba positivo por doping y su figura se caía con la misma facilidad que cae un castillo de naipes y de repente, te encuentras tragando saliva y cuestionándote sobre la limpieza de un deporte que amas. Porque no es una cualquiera. Sharapova, la princesa, la de la mente de hielo, la luchadora, la guerrera... utilizaba Mildronate para verse favorecida por sus efectos, diga lo que diga y se ponga como se ponga. Que no nos cuente milongas.
Siento si soy duro, pero es lo que pienso. Chapeau y me quito el sombrero ante la valentía de salir ante el mundo de aquella manera, a pecho descubierto y dando la cara ante tal caso. Pero de todo ese arrojo te queda un regustillo amargo con la confesión, hecha con la boca pequeña mientras se toca el pelo en señal de que muy probablemente no esté diciendo toda la verdad. "Cuando me mandaron la lista de productos dopantes, no la miré. Asumo mi error". Vamos, ¿me quieres decir que en un equipo de tanta gente como el tuyo donde existe un médico o un doctor al que pagas tú para que viaje contigo, que trabaja para ti exclusivamente, a nadie le dio por mirar esa lista o nadie os hizo saber de un cambio tan importante como ese? No, no me lo creo.
Porque la cosa canta. Huele mal. Desde que entró en vigor la prohibición de este fármaco, se han dado varios casos de positivos en deportistas y qué casualidad que todos en su mayoría son de Europa del Este. Ciclistas, patinadores, biatletas... rusos y ucranianos, todos positivos por Mildronate, un producto que era totalmente desconocido pero que tras ser descubierto a nivel deportivo en Letonia se extendió por la Unión Soviética en los años 70. Se demostró que mejoraba las condiciones físicas y de rendimiento de los deportistas y aunque se desconocía qué tipo de efectos podría tener a largo plazo sobre la salud su toma extendida, el número de deportistas que lo usaban comenzó a subir como la espuma.
Es entonces cuando la WADA, al detectar esta sustancia de manera repetida en un grandísimo número de deportistas en los últimos años, en su mayoría rusos, y tras estudiar los efectos que produce, recomienda su prohibición. Que nadie del equipo de Sharapova conociera esta prohibición es totalmente imposible. Que no nos vendan la moto. Lo que muy probablemente haya ocurrido es que Sharapova decidiera tomarse el medicamento por su cuenta, sin decírselo a nadie, bajo su propia responsabilidad y de ahí que anoche declarara que toda la culpa era suya alegando que no habían leído el email, intentando quitar la culpa a su equipo pero más que un favor, creo que eso les deja todavía más en evidencia. Creo que si se tiene que decir todo, que se diga. Con todas las consecuencias. Si has sido lo suficientemente valiente como para salir y hablar, al menos, que no se haga con una media verdad.
Porque otra de las cosas que nadie se cree es que eso se lo tomara Sharapova para cuidar su salud. Ese medicamento, repito, de extendido uso entre deportistas rusos (¿Os suena ahora lo de la Agencia Antidopaje que quería a Rusia fuera de las Olimpiadas porque aseguraban que seguían un sistema de dopaje propio y sistemático?), es conocido como el 'curalotodo', con unos fuertes efectos en el rendimiento de una persona. Que no estamos hablando de un Frenadol para el resfriado, sino de un fármaco que se toma a diario y que después de un palizón de cuatro horas te permite levantarte al día siguiente más fresco que una merluza recién sacada del mar. Esto, señoras y señores, permítanme decir que es MENTIR y ENGAÑAR. Con todas las letras y en mayúsculas.
Podrá haber estado permitido durante 10 años y todo lo que ustedes quieran, pero esto era producido porque no se conocía este medicamento ni los efectos que podía tener en el cuerpo de un deportista. También en su día estuvo permitido otra serie de sustancias que con el tiempo se demostraron que eran dopantes y muchos otros deportistas cayeron. Que algo esté permitido no significa que sea lícito. Que haya sido prohibido tiempo después prueba que haberlo usado anteriormente es haberlo hecho en condiciones de ventaja sobre el resto que no lo tomaban.
Es que encima tiene el valor de decir que le venía muy bien a su salud por tener falta de magnesio (si te falta esto, lo encuentras en multitud de alimentos o suplementos vitamínicos que sí son permitidos) o por el historial de diabetes de su familia. ¿Diabetes? ¿En serio? ¿Y tú eres la que posee una compañía de caramelos? ¿Tú eres la misma que ha declarado que te encantan los dulces y las gominolas y que te las tomas de vez en cuando y no las perdonas en tu dieta? Comer este tipo de productos teniendo una hipotética diabetes para luego tomarse un producto que te haga sintetizar la glucosa de manera correcta no tiene sentido. No cierra, que dirían los argentinos.
Esta noticia ha sido como un guantazo con la mano abierta para este deporte. El dopaje en tenis estaba, excepto casos concretos, desplazado a personas de nivel medio, bajo o muy bajo. Que alguien como ella, la estrella más reconocida en todo el mundo a nivel de imagen, dé positivo es una muy mala noticia. Esto te hace cuestionar hasta qué punto es lícito que un deportista de primer nivel tome este tipo de medicamentos que 'supuestamente' es para su salud pero que claramente te hace tener una ventaja sobre el resto que no tome nada, porque los habrá, digo yo. Lo que no acepto, por nada del mundo, es que encima lea a compañeras de Maria alabarle por salir a dar la cara y tildar lo ocurrido de "simple error". No, tú no tomas un medicamento como ese "por error". Por error tú echas un poco más de sal en la comida, pero no te tomas durante 10 años un producto que aumente tus prestaciones. Vamos a ir llamando las cosas por su nombre.
Entiendo que habrá fans que la defiendan, es lógico. Habrá seguidoras de la rusa que la defenderán pase lo que pase. Es difícil aceptar todo lo que se dice de tu ídolo, pero en ocasiones es bueno quitarse la venda y abrir los ojos. Maria sabía perfectamente a lo que se arriesgaba tomando este fármaco. Ahora, el peso de la justicia debe caer sobre ella y no me vale eso que estoy leyendo por algún sitio de que se negociará con ella el tiempo que estará suspendida ya que colaborará con la AMA y el tiempo puede verse reducido. La Agencia Antidoping debe de sentar cátedra por mucho nombre que tenga el deportista que dé positivo. La toma consentida de un producto que está prohibido son de cuatro años de suspensión a menos que demuestre que lo tomó sin conocimiento, lo cual ella ha reconocido que lo tomaba durante 10 años por lo que el caso para mí está claro.
Existen ya demasiados casos en el mundo del deporte en los últimos años como para que nos cuenten milongas. Que aquí nadie se ha caído de un guindo. Los 'yo no sabía' o 'yo no me enteré' valían cuando estábamos en la época del colegio. Ahora, toca apechugar.
Maria, lo siento pero yo no me lo creo.

