Tras el tropiezo en las semifinales de Buenos Aires, Rafael Nadal (5º) ya está listo para debutar en el ATP 500 de Rio de Janeiro. El balear, máximo candidato al título en el evento brasileño, se estrenará esta noche aproximadamente a las 20:30 hora local, las 23:30 de España, ante Pablo Carreño (66º). Balear y gijonés chocaron en dos ocasiones a lo largo de sus carreras y los dos partidos acabaron con triunfo del zurdo nueve veces campeón en Roland Garros.
El primero de los dos choques fue precisamente en el mismo escenario, pero ronda diferente, que el de esta noche: en los octavos de final de Rio de Janeiro de 2015. Allí se enfrentaron por primera vez y el partido acabó con un 7-5, 6-3 para Nadal. La segunda batalla, esta más reñida, tuvo lugar el pasado mes de enero en Doha. Carreño se llevó la primera manga por 7-6(5), pero luego Nadal jugó mejor, tiró de experiencia y sacó el encuentro adelante ganando dos mangas consecutivas por 6-3 y 6-1.

Rafa Nadal llega al torneo de Rio siendo el máximo favorito a campeonar, el vigente finalista, pero con sensaciones encontradas tras un comienzo de año que le está dejando en entredicho. El balear no termina de encontrar su tenis, su juego es una sombra del de unos años atrás y el cuerpo técnico empieza a dejar caer cierto grado de preocupación por la sensaciones que el número cinco del mundo muestra en las pistas de tenis.
“El momento actual es complicado”, comentó Francis Roig en una entrevista en El Confidencial. “Evidentemente uno cuando no compite bien es porque está más tenso de lo que toca”, agregaba el segundo entrenador de Nadal. A pesar de los nervios, Roig comenta que su pupilo ya no sufre de la gran ansiedad que pasó en el 2015. “Este año no creo que haya perdido por motivos de ansiedad. Una cosa es tener ansiedad y otra distinta es jugar algo nervioso. La ansiedad es el no poder desarrollar en nada tu juego, no controlar lo que haces en la pista. Y estas últimas derrotas han sido cosa de nervios, lejos de una ansiedad tan exagerada”.

Roig tiene claro que en el momento que Nadal no se vea competitivo no seguirá jugando al tenis. “El día que él no se vea ahí con los buenos, imagino que se daría un tiempo…”, indica el catalán. “No veo a Rafa estando el 15 o el 20 del mundo y siguiendo en el circuito. Al final es una decisión suya, pero tampoco le veo en una situación para descender a esas posiciones”.
Hoy, un nuevo examen para el cinco del mundo que intentará en Rio de Janeiro poder jugar con la tranquilidad que tanto anhela.

