Han pasado apenas unos días desde que Mirra Andreeva levantó el primer Grand Slam de su carrera, pero la joven rusa ya ha demostrado la madurez con la que afronta su nueva realidad. En una entrevista concedida al medio ruso Championat, la campeona de Roland Garros confesó que la euforia por el título ha desaparecido mucho antes de lo que imaginaba.
Andreeva reconoció que el día de la final comenzó con muchos nervios. "Estaba muy nerviosa por la mañana porque todavía quedaba mucho tiempo para el partido. Me desperté, desayuné y pensaba: 'Ojalá pudiera estar ya en la pista'. Pero a medida que fue pasando el tiempo y empecé a calentar, esa ansiedad fue desapareciendo poco a poco".
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— Roland-Garros (@rolandgarros) June 6, 2026
Pese al enorme impacto que ha tenido su victoria en París, la rusa asegura que no siente una presión añadida por convertirse en campeona de Grand Slam. "Normalmente disfruto de la atención. Sigo recibiendo muchos mensajes y peticiones de entrevistas. Me encanta hablar, así que estoy feliz por toda esa atención. No creo que eso me genere presión".
Sin embargo, la reflexión más llamativa llegó al hablar de las emociones posteriores a su triunfo. Andreeva admitió que siempre había imaginado cómo sería conquistar un grande y que la explosión de felicidad fue exactamente como esperaba, aunque hubo un detalle que le sorprendió.
"Esas emociones increíbles, la euforia y la adrenalina de darte cuenta de que has ganado un Grand Slam fueron reales. Lo único que no esperaba es que desaparecieran tan rápido. Ahora ya pienso que en dos días tengo que volver a entrenar. Es como si todo el mundo lo hubiera olvidado, y yo también poco a poco. Pensaba que la euforia duraría unos días más, pero ahora pienso: 'Bueno, gané, y ya está'".

