Del Potro: "Mi presente es muy alegre; siento que se siguen acordando de mí"
Juan Martín Del Potro cuenta las horas para debutar en Delray Beach. El tandilense repasa en 'La Nación' lo que está sintiendo en los días previos a su vuelta
Juan Martín Del Potro muestra en su cara ciertos signos de emoción por lo que está a punto de sentir y volver a lograr. A pocas horas de su debut en Delray Beach tras un año parado a causa de una lesion en su muñeca izquierda, el tandilense charló con el diario argentino 'La Nación' sobre lo que está sintiendo en estos momentos y cuáles son sus objetivos en su vuelta a las pistas. El discurso es cristalino: volver es una victoria.
"Es muy lindo poder estar nuevamente en un torneo y recibir tanto afecto, que me hizo falta durante la lesión. Siento que todavía se acuerdan de mí. Es algo muy positivo y para mí es como cargar el tanque de energía para que me den fuerzas, seguir con mi recuperación y no bajar los brazos". Su estado de ánimo parece recobrado tras momentos de muchas dudas en lo que respecta a continuar con la profesión, pero ¿cómo se encuentra de la muñeca Juan Martín?.
"En este momento me permite decir que estoy en condiciones de poder dar ese paso que es venir a entrenar con los profesionales, jugar una hora a la mañana, jugar una hora a la tarde, sumar minutos en la cancha con ellos. Delray Beach me dio la invitación y estoy muy agradecido, va a ser una prueba para saber cómo está la mano, qué le falta, que está bien. Es una buena evaluación para después programar los pasos siguientes. Yo soy el primero que quiere que se termine todo esto, pero tengo claro que mi lucha hoy no es contra el rival, sino contra todas estas situaciones".
Del Potro tiene claro que esta oportunidad no debe tener un objetivo deportivo, sino físico. "Mi objetivo es tratar de jugar el primer partido, llegar al hotel y poder decir que estoy en condiciones de entrenarme el día siguiente; básicamente, estar sano y no sufrir dolores en la muñeca". Lo que ocurra en el marcador pasa a un segundo plano bien marcado.
"Lo principal es estar sano, sin importar el resultado. Hoy la verdad que el resultado para mí va a ser anecdótico. Vivir otro partido oficial en un estadio, con gente que me va a venir a ver y con amigos que están acá, recuperar todas esas sensaciones que uno pierde después de tanto tiempo sin competir, volver a eso es una gran victoria. Después sí, si estoy sano y la muñeca responde, nos plantearemos los resultados como objetivo, pero por ahora no pasará".
Todos los jugadores que pasan por graves lesiones y vuelven a las pistas miran atrás con una enorme satisfacción personal por superar ese tiempo tan complicado. "Sí, he hecho mucho esfuerzo y muchos me han hecho saber que se sintieron identificados conmigo para salir de sus problemas. Estoy en plena lucha para competir, hoy no me importa el resultado si puedo ganar esta batalla que tengo con mi lesión. Nunca bajé los brazos y estoy dando lo mejor que puedo para, tarde o temprano, ganar esta pelea".
Valorar la posibilidad de volver a competir es su razón de ser actualmente. En esa fase de recuperación, el argentino ha terminado por recuperar toda la ilusión. "Estoy mucho mejor. Las sensaciones que estoy teniendo acá me traen buenas energías. Definitivamente, no estaba preparado para perder todo esto por una lesión. No sé qué me deparará el destino, pero voy a hacer todo lo que dependa de mí aunque me cueste muchísimo. Mi presente es mucho más alegre, compartir cada cosa acá es emocionante, encontrarme con los otros jugadores y que estén felices de verme. Esa es hoy mi realidad y creo que está más allá de cualquier resultado deportivo".
Esas dudas por no saber los plazos ni tener un horizonte claro a la hora de fijar una vuelta fue, según sus palabras, una tortura. "Es lo peor de todo. No saber ni cuándo ni cómo ni dónde. No poder programar una gira, no saber si podré pasar dos semanas en Tandil, en Buenos Aires o en Estados Unidos, ir al médico. Es una situación horrible. Pero mi familia y mi grupo de amigos no me dejaron bajar los brazos. Tuve días en los que me sentía solo, me levantaba una mañana y me sentía así, pero me encontraba con ellos y con muchísima gente que me ha ayudado y a la que se lo voy a agradecer de por vida. Es algo que digo siempre, porque el tenis se termina y la vida continúa, pero son los valores como persona los que construyen una amistad y una relación. Para mí, esas personas que estuvieron conmigo y siguen a mi lado, sin importar si sigo o no, es también un premio que es incomparable".