Skip to main content

Previa Final Open de Australia: Serena Williams - Angelique Kerber

La número uno del mundo busca su séptimo título en Melbourne ante Angelique Kerber, una debutante en finales de Grand Slam.

No es la final que todos esperábamos, pero tampoco está nada mal. Serena Williams (cuota 1.13 en PAF), seis veces campeona del Open de Australia, busca la séptima corona que le ayude a igualar los 22 Grand Slams de Steffi Graf. Enfrente y contra todo pronóstico, aparece una invitada sorpresa: Angelique Kerber (cuota 6.50 en PAF). La alemana, que nunca había pasado de cuarta ronda en Melbourne, se cuela en su primera gran final de un major y se asegura, de paso, su mejor clasificación WTA de siempre. La experiencia de la estadounidense debería ser suficiente para inclinar a la debutante.

Había algunas dudas acerca del estado físico y mental de Serena Williams antes de arrancar este Open de Australia. Sin disputar un partido oficial desde que cayera en el pasado Us Open, la número uno del mundo hizo amago de jugar en la Copa Hopman pero finalmente su salud se lo impidió. Semanas después, en Melbourne, todo estaba ya en su sitio. Seis victorias con 26 juegos cedidos y una nueva final de Slam, la primera de la temporada. Ahora ya no hay lugar para incógnitas, todo el mundo sabe de lo que es capaz y en el momento de forma en el que se encuentra. Impasible.

Maria Sharapova, Victoria Azarenka, Agnieszka Radwanska, Garbiñe Muguruza… eran muchas las candidatas a sentarse en ese séptimo partido en Melbourne por tendencia positiva en sus piernas y por madurez obtenida en pista. Pero esto es la WTA y aquí nada es lo que parece a no ser que te llames Serena Williams. Ha tenido que ser Kerber, una todoterreno que venía de brillar con luz propia a lo largo de 2015, la que atrapara el premio de su primera final de Grand Slam a los 28 años. Tan merecido como tardío. Por el camino no ha tenido ninguna rosa, todo lo contrario, la espina de Azarenka parecía que acabaría con la presencia alemana en Oceanía. Pero fue justo aquel triunfo el que le hizo volar hasta la última etapa.

La rivalidad entre ellas, como casi con todas las demás jugadoras, es muy favorable a Serena Williams (5-1). Seis duelos directos y, curiosamente, la vencedora siempre lo hizo ganando en sets corridos. Incluso cuando Kerber sorprendió hace cuatro temporadas en Cincinnati con un doble 6-4 en los cuartos de final. La norteamericana todavía no ha dejado escapar una sola manga en todo el torneo, mientras que la teutona solamente llegó a disputar un encuentro a tres en la primera ronda, ante Misaki Doi.

El estilo de juego de la menor de las Williams es incomparable a cualquier otra filosofía, un huracán que solo se puede contrarrestar, al menos, con un torbellino. Los golpes intensos y profundos de la alemana pueden ser una buena medicina para frenar la potencia de la número uno del mundo, aunque quizá sea insuficiente para estropear la oportunidad de Serena de alcanzar por fin a Graf. Una Serena que, por cierto, nunca ha perdido una final en Australia. Parece que todo está cuidadosamente preparado para ver como la de Saginow vuelve a destrozar todos los récords.