Las caídas de Garbiñe Muguruza y de Ana Ivanovic cerraron el sexto día de competición como únicas sorpresas en Melbourne Park. Los cuadros, ya avanzados hasta los octavos de final, revelan quiénes son los 16 mejores jugadores del primer Grand Slam del año. Djokovic, Serena o Sharapova, protagonistas en los partidos a seguir de este primer domingo del Open de Australia 2016.
Novak Djokovic – Gilles Simon
No hay quien le pare, pero sí quien le sople la oreja. Andreas Seppi se convirtió hace dos días en el único tenista desde hace mucho tiempo en hacer temblar a Novak Djokovic. Le obligó a dar el máximo, a optimar su concentración, e incluso vimos al serbio lanzar alguna que otra vez su raqueta contra el cemento. Simon será un estilo de jugador muy similar al de Bolzano aunque con más solidez y más tablas en el escenario. De diez enfrentamientos que tuvieron solamente en el primero vimos al bueno del galo cantar victoria (Marsella 2008), por lo que las quinielas dicen que la tendencia campeona del balcánico no debería parar su curso.
Serena Williams – Margarita Gasparyan
Suponemos que quienes tenían dudas del estado físico de Serena Williams ya estarán pensando en otros asuntos más interesantes. Tres partidos en Australia y a cada cual mayor paliza, así se ha comportado la número uno del mundo en este arraque particular de 2016. Sí, es cierto que las rivales no han sido de mucha entidad, pero la relajación de la estadounidense también ha sido nula. Gasparyan no presenta síntomas de que pueda dar el bombazo del certamen, aunque si está entre las 16 mejores del cuadro seguramente sea por algún motivo. Se han enfrentado en una ocasión, en Wimbledon 2015, donde la menor de las Williams cedió apenas cinco juegos.

Jo Wilfried Tsonga – Kei Nishikori
Partidazo durísimo entre estos dos to10 que bien podría tratarse de una final de Grand Slam si el Big4 no hubiera sido enviado a este planeta. El número siete frente al número diez en busca de una plaza en los cuartos de final del Open de Australia. Ninguno de los dos ha sufrido en su camino hasta aquí y apenas se han dejado un set por el camino, por lo que la energía del depósito, de momento, no será factor determinante. Nishikori le ha ganado cuatro duelos de los seis que han disputado, aunque en el pasado Roland Garros fue el galo el que acabó besando la victoria. De esos encuentros por los que merece la pena pagar una entrada.
Maria Sharapova – Belinda Bencic
Primer duelo serio en el camino de Sharapova en busca de revalidar su final cosechada aquí en 2015. Presente contra futuro entre rusa y suiza, dos mujeres que imponen su juego en la pista sin dejar reaccionar a su rival. Quizá demasiado pronto (solo octavos de final) para Bencic, quien ya cumple sobre el terreno como una cabeza de serie consagrada, veremos si la mejor versión de Sharapova no le hace amilanarse en un examen que la podría llevar a enfrentarse a Serena William en la siguiente etapa del cuadro.
Tomas Berdych – Roberto Bautista
El español demostró que pese a llevar diez sets en la mochila tras solo dos partidos, la ilusión por este comienzo de año está por encima del cansancio, un mensaje al resto de vestuario para recuperar su estatus de top20. Isner, Tsonga y Cilic ya se han visto apartados por el genio del castellonense en apenas dos semanas, con lo que el respeto hacia los ‘top’ ya está más que descuidado. Con Berdych, que viene de deshojar la margarita de Kyrgios, el nivel se acrecienta en buenas dosis, aunque Bautista ya sabe lo que es tumbar al checo en pista dura. Puede ser más complicado de lo que parece.

Agnieszka Radwanska – Anna Liena Friedsam
Una de las grandes revelaciones del torneo frente a una de las grandes candidatas al título. Friedsam aterriza por primera vez en su carrera en los octavos de final de un grande tras una gran campaña en 2015 que ya nos hacía ver de su progresión. Radwanska, en plena madurez tenística y encumbrada por una racha de victorias con título incluido en Shenzen, parte como la elegida para acabar con el sueño de la alemana. Tenis de chistera de la polaca ante la potencia y solidez teutona en un encuentro en el que habrá especial expectación por la confrontación histórica de sus países.
Carla Suárez – Daria Gavrilova
El cuadro se está portando bien con la canaria en Australia y ella, como gran jugadora que es, ha sabido aprovecharlo. Con tres victorias en Grand Slam ya esta temporada, una más que en todo 2015, Carla afronta el reto más complicado hasta el momento: la grada. La última jugadora australiana que queda en liza, aunque sea nacionalizada, lleva dando la sorpresa día a día y amenaza con hacer algo más serio si el público no le abandona. Su juventud puede ser un arma de doble filo, aunque Suárez debería imponer su experiencia y reeditar esos cuartos de final que ya firmó aquí hace siete años.

