Federer no admite sorpresas

El suizo se impuso en tres sets a Dolgopolov con un tenis solvente y se metió por 17ª ocasión consecutiva en la tercera ronda del Open de Australia.

La tercera jornada en Melbourne iba por la vía rápida en la pista Rod Laver Arena. Tras las veloces y violentas victorias de Maria Sharapova y Serena Williams, era el turno de Roger Federer sobre la cancha central para enfrentarse a Alexandr Dolgopolov por un puesto en tercera ronda.

Y el suizo quería seguir con la tónica de los encuentros que habían precedido al suyo. Comenzó rápido, eléctrico. De la misma manera que su rival. El ucraniano, con su tenis anárquico, no estaba para grandes intercambios. Buscaba el tiro sorpresa, el winner imposible, la dejada impensada. Pero entre su estilo rocambolesco y el orden helvético, premiaba lo último.

En el segundo juego del primer set, Federer dispuso de su primera bola de break, que no pudo convertir. Sin embargo, no dejó pasar la siguiente chance. Con 3-2 en el marcador, Dolgopolov se llenó de errores. Metió su primera doble falta, realizó unas malas decisiones en sus tiros y esto, combinado a un fantástico revés a la línea de fondo de Roger, confirmó la primera rotura de saque del encuentro.

Sin ceder ni una marcha y con las ideas claras, Federer no aflojó, siguió imponiendo un ritmo constante que le permitió quedarse la primera manga por 6-3 en 26 minutos conectando 9 aces y 14 golpes ganadores.

El segundo parcial seguía el mismo guión que el primero, pero con algo más de inconstancia por parte de ambos. Subieron ligeramente sus tiros ganadores son respecto a la primera manga, pero también incrementaron los errores. El helvético, por su parte, continuaba impermeable con su servicio, y esperaba la chance de poder romper el de su rival.

Y como no podía ser de otra manera, llegó en el momento de la verdad. Con 5-5 en el electrónico, Federer pegó con fuerza, se volvió una roca sólida e impuso su firma para conseguir el ansiado break, que le permitió cerrar la segunda manga con 6-5 y saque y así encarrilar el encuentro.

En el tercer set, Dolgopolov desapareció. Le puso un lazo al partido y se lo entregó por completo al suizo que ya decidió tirar de magia, subir más a la red y adornarse. Con un contundente 6-1 se ganó el billete a la tercera ronda del Abierto de Australia por decimoséptima ocasión consecutiva en su carrera.

Federer acabó el encuentro con un total de 100 puntos ganados por 69 de su rival, un 88% de puntos ganados con el primer saque (43 de 49) y 39 tiros ganadores. El 17 vces ganador de Grand Slam y tercer cabeza de serie del cuadro masculino, buscará los octavos de final ante el ganador del partido entre el búlgaro Grigor Dimitrov y Marcos Trungelliti.

Comentarios recientes