La Alcaldía de Río de Janeiro rescindió el contrato firmado con el consorcio que se encargaba de la construcción del complejo tenístico que albergará los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016 por los atrasos en las obras. De esta manera, la construcción aún está por terminar y con un horizonte poco claro, lo que lleva a pensar que pueda que no se termine de completar al cien por cien las obras para cuando dé inicio los Juegos Olímpicos.
La Alcaldía impuso una multa de cerca de 2,75 millones de dólares al consorcio debido a los numerosos retrasos en los proyectos pactados. La obra permaneció parada una semana en diciembre y desde el 7 de enero pasado que continúa en ‘stand by’. Es, a día de hoy, el proyecto con más retraso de todos los diseñados para los JJ.OO cuando apenas restan siete meses para el inicio del gran evento deportivo del año.
Sin embargo, las fuentes oficiales no quieren hacer saltar grandes alarmas e indicaron que el 90 % de las obras del recinto están concluidas y el pasado mes de diciembre se realizaron unas pruebas oficiales que sirvieron como test piloto de lo que será el evento del próximo verano.

Por otra parte, tal y como explica la agencia EFE, los trabajadores del centro de tenis realizaron varias protestas en las últimas semanas por el atraso en el pago de salarios por parte del consorcio de constructoras.
Como si fuera poco, Eduardo Paes, alcalde de la ciudad, acusó a las constructoras de usar a los trabajadores para “chantajear” al ayuntamiento y de esta manera conseguir que se pagase más dinero por la obra. La corrupción, también, en el aire. A pesar de esto, Paes comentó que las obras de este complejo no suponían un “motivo de preocupación”.

