Victoria Azarenka es otra en este 2016. Ni siquiera la Victoria Azarenka que vimos en 2012 y 2013, la que ganó dos años consecutivos el Abierto de Australia y tocó la cima del tenis femenino. Esta Vika es más madura, con las ideas mucho más claras, se ha propuesto volver a la cima y esta vez para no caer de nuevo. El título que levantó la semana pasada en Brisbane era el primero desde 2013, haciéndolo con una solvencia y autoridad que asustan. La de Minsk es todo optimismo y energía positiva en esta nueva temporada.
“Estoy definitivamente más cómoda, mucho más calmada, más consciente. Feliz. Muy feliz”, así se presentaba la bielorrusa en declaraciones al medio australiano Herald Sun. Vika pasó como un tren por las pistas de Brisbane. No cedió más de 5 juegos por partido. Un auténtico paseo militar en su regreso a la acción tras acabar lesionada la temporada 2015.
“Estuve con dolor la totalidad de la temporada anterior. Tuve muchísima medicación que en algunos momentos me llegó a volver loca” ha expresado Azarenka. “Yo no respondo bien a la medicación. Fue una batalla constante contra el dolor, contra mi propio miedo” ha añadido. “Yo no quiero pasar por esto. Me llevo a un punto en el que dije: Vale, voy a parar y a averiguar en qué tiene que cambiar mi vida alrededor de una pista de tenis”, ha terminado diciendo.

Vika Azarenka parece haber dejado atrás esos miedos del pasado y haber encontrado la tecla para un cambio positivo en su vida, especialmente dentro de las pistas de tenis. “Hubo muchos cambios el año pasado, por lo que me llevo un tiempo recomponerme, reorganizarme, madurar todo un poquito y entender cómo organizarse uno mismo”. En 2015 la ex número uno había dejado de colaborar con Sam Sumyk para empezar una nueva relación profesional con el belga Wim Fissette. Además de hacerse con los servicios del ex sparring de Serena Willams, Sascha Bajin.
La propia Azarenka se declara “como una obsesa ahora. Soy súper organizada”. Admite haberse equivocado en la faceta táctica del juego desde sus exitosos años 2012 y 2013 y además desde un punto de vista de la preparación física. “Lo he ignorado durante mucho tiempo, actuando como si no fuera un problema, como si no necesitara que me preocupara de ello. Creo que prolongué ligeramente mi lesión, no me tomé mi tiempo para curarme y trabajar en mí” ha expresado la doble campeona de Australia.
“Pienso que siendo un atleta debes pensar siempre en el aspecto físico y en el aspecto táctico del tenis. La preparación mental es muy importante, ser feliz dentro de la pista. Tenemos una larga temporada. Tomar conciencia de simplemente disfrutar, divertirse en la pista, es importante igualmente” concluye la bielorrusa, que buscará con esta actitud 200% positiva su tercer entorchado en Melbourne Park.

